El Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar 2026 no solo ha destacado por sus presentaciones musicales, sino también por el impacto de la transmisión con interpretación en lenguaje de señas.
La transmisión inclusiva, emitida a través de Mega y su señal secundaria, ha llamado la atención por el estilo dinámico y expresivo de los intérpretes, quienes incluso siguen el ritmo de las canciones con movimientos corporales que han sido ampliamente comentados en redes sociales.
El trabajo está a cargo del Instituto de la Sordera (Indesor), entidad que este año cumple siete décadas de trayectoria y que cuenta con un equipo de intérpretes profesionales, sordos y oyentes.
En conversación con EL DÍNAMO, su directora, Verónica de la Paz, explicó el proceso de preparación detrás de esta puesta en escena. “El Instituto de la Sordera, que va a cumplir 70 años, tiene un grupo de intérpretes profesionales, tanto sordos como oyentes. Cuando surgió esta posibilidad, en lo concreto, hace un mes que nuestros intérpretes empezaron a prepararse para poder acompañar en esta transmisión“.
“No es solo traducir, es vivir el show”: el lenguaje de señas que está conquistando Viña 2026
Según contó la directora de Indesor, “para prepararnos para prepararnos para Viña 2026 desde Mega nos envían los setlist o la rutina que cada artista va a hacer, y con eso los intérpretes se juntan, se dividen quién va a interpretar o quiénes van a interpretar, según qué intérprete conoce sus canciones o sus rutinas”.
“Aquellos intérpretes que son chilenos han ido durante las primeras semanas de febrero a conocer sus rutinas, a ver sus shows. Entonces se han preparado desde hace un mes y han trabajado mucho para poder hacer el lenguaje a señar esto como se está haciendo”, añadió.
La directora recalcó que el despliegue corporal que ha sorprendido al público no es improvisado, sino parte esencial de la lengua de señas.
“No es algo espontáneo que cada intérprete baile o incluya todo lo que hacen. No es solo traducir, es vivir el show, ya que la lengua de señas es una lengua muy rica y todo, corporal y facialmente, indica y transmite algo. Desde el movimiento de las cejas hasta el movimiento de los hombros, no es solo un tema de manos”, explicó Verónica a EL DÍNAMO.
Junto a ello, De la Paz subrayó que interpretar no consiste en traducir literalmente las palabras, sino en transmitir la totalidad de la experiencia escénica.
“Por lo tanto, para interpretar un mensaje, todo lo que el cuerpo transmite está interpretando; no es solo un tema de señas. Y yo creo que por eso requiere mucha preparación. No es que uno se pare al lado y diga literalmente lo que el otro dice, porque eso para la persona sorda no transmite el mensaje. Es una lengua muy distinta a la lengua oral, por lo tanto requiere preparación para poder transmitir correctamente”, añadió.
El objetivo, añadió, es que la comunidad sorda pueda vivir el espectáculo en igualdad de condiciones.
“Se transmiten los instrumentos, lo que está ocurriendo en el contexto, lo que dice el público, y de esa manera se puede entregar a la persona sorda exactamente lo que está ocurriendo. No solo el mensaje literal, sino todo el entorno. Efectivamente, como es algo preparado, es un trabajo muy profesional y se transmite todo eso. Por las respuestas que hemos tenido, sabemos que para la comunidad sorda ha sido muy importante”.
Finalmente, destacó el valor simbólico y práctico de contar con intérpretes sordos y oyentes en el equipo.
“Creo que es importante reforzar que tenemos intérpretes sordos y oyentes, y eso ha significado que la comunidad sorda efectivamente se sienta incluida, no solo por la recepción del mensaje, sino porque también son partícipes. Y creo que hoy en día eso es muy importante en materia de inclusión”.