En Sidney, Australia, murió este lunes 13 de julio el actor neozelandés Sam Neill, reconocido internacionalmente por interpretar al paleontólogo Alan Grant en la película Jurassic Park.
De acuerdo con lo revelado por sus familiares, en sus últimos momentos Neill, de 78 años, estuvo acompañado de sus cercanos y “falleció con la dignidad que caracterizó toda su vida“.
En sus memorias, publicadas en 2023, el artista reveló que estaba “posiblemente muriendo” de un cáncer, pero en abril de este año aseveró que se había librado del cáncer gracias a una terapia genética que modificó su sistema inmunitario.
A través de un comunicado se precisó que “la pérdida fue repentina e inesperada, pero bendecida por el hecho de que Sam seguía libre de cáncer“.
Por qué Sam Neill cambió su nombre
Nacido en Irlanda del Norte en 1947, Sam Neill se trasladó a vivir a Nueva Zelanda con su familia cuando era un niño.
En su país natal lo bautizaron como Nigel John Dermot Neill, pero tras llegar a su nuevo hogar decidió cambiar su nombre por el de Sam, al que “me aferré con gran entusiasmo”, aseguró.
Según él mismo explicó años más tarde, aquello se debió a que temió que el suyo fuera demasiado “afeminado” para Nueva Zelanda.
“Fui yo quien fomentó el apodo porque pensé que así sería un poco menos probable que me victimizaran“, le contó al diario neozelandés Otago Daily Times.
Inició su carrera actroral en Nueva Zelanda y luego en Australia, y se dio a conocer a nivel mundial en 1993, cuando participó en la exitosa cinta de Hollywood, Jurassic Park
Tras conocer el deceso, el primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, rindió homenaje al actor y a su obra, considerándolo como “uno de los grandes”.
“Durante más de cincuenta años llevó las historias de Nueva Zelanda al mundo, y su talento contribuyó a hacer de nuestra industria cinematográfica lo que es hoy: una de nuestras mayores exportaciones culturales“, afirmó en un comunicado.