La cumbia argentina, el rock, el hip hop cubano y el vallenato colombiano marcaron el cierre de la primera edición del Festival Bamba. La segunda jornada reunió propuestas de distintas generaciones y confirmó la apuesta del evento por la diversidad musical de la región, que congregó a 60 mil personas en el Parque O’Higgins durante el fin de semana.
Si el debut había tenido como protagonistas a Juanes, Los Vásquez y Marc Anthony, la fecha final debía sostener ese impulso. Entre los puntos más altos destacaron Ráfaga, Fito Páez y Carlos Vives.
Ráfaga convirtió al Parque O’Higgins en una fiesta
La llegada de Ráfaga al escenario elevó rápidamente el ánimo del público. La agrupación argentina aprovechó sus 30 años de trayectoria para desplegar un repertorio cargado de éxitos. Canciones como “Una ráfaga de tu amor” y “No te vayas” bastaron para poner a bailar a los asistentes desde los primeros minutos.
Luego llegaron temas como “Amándonos” y “La luna y tú”, en un recorrido que conectó distintas etapas de la banda. El público respondió con especial entusiasmo durante “Mentirosa” y “Una cerveza”, dos de los grandes éxitos de su repertorio.

Fito Páez entregó uno de los espectáculos más destacados del festival
Más tarde, Fito Páez asumió el desafío de convertirse en uno de los principales atractivos de la noche. El argentino respondió desde el comienzo con “El amor después del amor”.
Canciones como “11 y 6” y “El breve espacio en que no estás” despertaron una respuesta entusiasta. El público acompañó las interpretaciones y siguió las indicaciones del artista, que buscó convertir el recital en una experiencia compartida, donde uno de los momentos más destacados llegó de la mano de “Yo vengo a ofrecer mi corazón”.
El espectáculo también tuvo espacio para el rock más intenso. “Ciudad de pobres corazones” y “A rodar mi vida” elevaron la energía antes de dar paso a “Mariposa tecknicolor”. El cierre con “Dar es dar” coronó una presentación que combinó pasajes íntimos, potencia instrumental y una constante comunicación con el público.

Carlos Vives cerró la fiesta
Carlos Vives asumió el último gran desafío de la noche: despedir al público y cerrar oficialmente el debut del Festival Bamba. El colombiano respondió con un espectáculo diseñado para mantener la celebración hasta el final.
Desde los primeros minutos, canciones como “Volví a Nacer” instalaron un ambiente festivo. Vives recorrió el escenario sin descanso y sostuvo el ritmo con el respaldo de una banda de gran nivel.
Pero su presentación no se limitó a una sucesión de éxitos. El cantante también repasó parte de su historia musical y recordó su apuesta por renovar el vallenato sin abandonar sus raíces.
Un segmento audiovisual recuperó declaraciones de su juventud para mostrar cómo buscó acercar los sonidos tradicionales colombianos a nuevas generaciones. Esa misma idea atravesó el espectáculo, que combinó referencias al pasado con una puesta en escena contemporánea.
El momento más importante llegó con la aparición de Juanes, uno de los protagonistas de la jornada inaugural y una figura clave en la creación del propio Festival Bamba. Ambos artistas intercambiaron elogios y Juanes reconoció la influencia de Vives en su carrera. Después interpretaron “La camisa negra” y unieron sus voces en “La tierra del olvido”.
La imagen de los dos músicos abrazados mientras cantaban se convirtió en una de las postales más significativas del encuentro.
La noche todavía guardaba espacio para más sorpresas. Aunque parte del público comenzó a retirarse durante una pausa, Vives siguió adelante con “Robarte un beso”, acompañada por una kiss cam que sumó otro elemento de interacción.
