Secciones
Mundo

[Video] “Formas estúpidas de morir”: Campaña de metro australiano que la rompe en la web

En cinco días, un video de una campaña de seguridad ferroviaria en Australia superó los 9 millones de visitas en YouTube. La canción interpretada por Tangerine Kitty ha logrado situarse, en sólo 24 horas, entre las canciones más populares de Australia en iTunes.

“Dumb ways to die” (“Tontas maneras de morir”) es una campaña de Metro Trains Melbourne, en Australia, en la que personajes animados hacen un recuento de las diversas formas estúpidas de morir, como prenderse fuego el cabello, esconderse en un secador de ropa, usar las partes privadas como anzuelo para pirañas otener como mascota a una serpiente cascabel.

Y por supuesto, el video remata con otras formas tontas de morir, como pasarse con el coche una barrera de la línea férrea, pararse al filo de una plataforma de tren o pasar encima de los rieles para cambiar de plataforma.

Según el portal australiano AdNews, este video de McCann Erickson, que se acompaña de una música melódica y pegajosa, registró desde la noche del lunes alrededor de tres millones de visitas. A las 7:49 GMT había alcanzado las 9.237.959.

Notas relacionadas








Planificar, reducir y valorizar: la gestión de residuos como eje de la sostenibilidad

Planificar, reducir y valorizar: la gestión de residuos como eje de la sostenibilidad

La Universidad Andrés Bello presentó su Plan de Gestión Integral de Residuos, que busca fortalecer la prevención, reutilización y valorización de materiales para avanzar hacia la carbono neutralidad al 2038. La iniciativa contempla alcanzar un 40% de reciclaje institucional y contó con la participación del Ministerio del Medio Ambiente y representantes del mundo público, privado y académico.

Rodrigo León



Todo termina, SuperTrump

Todo termina, SuperTrump

Las elecciones de medio término en EE.UU han dado un veredicto que no sorprende, ya que el correr del tiempo hacía prever que nada es para siempre, y menos aún cuando una sociedad se cansa frente a un falso profeta.

Foto del Columnista Guillermo Bilancio Guillermo Bilancio