Secciones
Mundo

Al menos 10 muertos deja ataque con morteros contra Universidad en Damasco

Los fallecidos son estudiantes; además se contabilizaron otros heridos por el impacto de varios proyectiles de mortero contra la facultad de Arquitectura de la casa de estudios, informó la televisión progubernamental Al Dunia, que culpó a “terroristas”.

Al menos diez estudiantes murieron este jueves y otros 20 resultaron heridos por el impacto de varios proyectiles de mortero contra la facultad de Arquitectura en Damasco, informó la televisión progubernamental Al Dunia, que culpó a “terroristas”.

El canal agregó que algunos heridos en la facultad, situada en la zona de Al Baramka, se encuentran en estado grave.

El ataque fue confirmado por la agencia de noticias oficial siria, Sana, que habló de muertos y heridos, sin precisar una cifra; y por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos que señaló que hubo al menos ocho fallecidos, aunque no descartó que su número pueda aumentar.

Cabe recordar que el pasado 26 de marzo la Universidad de Damasco sufrió otro ataque de morteros. En aquella ocasión el bombardeo tuvo como blanco la facultad de Derecho y dejó al  menos cuatro víctimas mortales, entre ellas una escolar, y 41 heridos, señala RT.com

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio