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Contrató a sicarios para que mataran a su esposa y ella reapareció en su funeral

Los hechos perfectamente podrían ser parte de una oscura comedia de equivocaciones pero es verdad y pasó en Burundi.

Burundi es un pequeño país de Africa oriental donde viven casi 9 millones de personas.

Exportadores de café y cobre, en muy bajas cantidades, la república de Burundi es conocida por ser uno de los países más pobres y violentos del mundo. Así y todo, Noela Rukundo, escogió ese lugar para ir de vacaciones. Rukundo, con residencia en Australia, nació en Burundí y luego de 10 años viviendo en Oceanía quiso regresar por unos días.

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Lo pasó pésimo. Sobrevivió de milagro. Esto porque a poco de llegar se encontró con que su marido, burundés también, le tenía preparada una macabra sorpresa. Había contratado a un grupo de sicarios para que la secuestraran y la mataran. Los hombres hicieron lo primero, pero cuando la tenían cautiva, una situación tragicómica y digna de comedia negra se empezó a desarrollar.

La mujer no les creía a sus captores. Éstos, confundidos, terminaron por mostrarle a Noela una conversación por teléfono con su esposo donde decia “mátenla”, la transferencia bancaría, y todas las pruebas. Algo pasó entremedio que secuestrada y secuestradores hicieron buenas migas y finalmente la dejaron ir.

Así fue como Rukundo llegó de vuelta a su casa en Australia y se encontró en el improbable escenario de asistir viva a su propio funeral, que su esposo, Balenga Kalala, había organizado haciendo creer a los asistentes que su mujer había sufrido un accidente en auto. La mujer, que llegó junto a la policia al falso evento, le dijo a Kalala “¡Sorpresa, estoy viva!” mientras los oficiales esposaban al hombre, que fue condenado a nueve años de cárcel.

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