Ecuador define en esta semana su futuro en el referéndum convocado por el presidente Daniel Noboa, el cual se votará este domingo 16 de noviembre, para decidir, entre otros asuntos, si se instala una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución y si se permite la presencia de bases militares extranjeras en el país.
Casi 14 millones de ecuatorianos están llamados a sufragar, además, si están de acuerdo con reducir el número de asambleístas y suprimir la financiamiento estatal de los partidos políticos. A ellos se sumarán 481.373 nacionales residentes en el exterior, que también podrán ejercer su derecho, de acuerdo a lo indicado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) ecuatoriano.
Noboa, principal impulsor del referéndum, recibió licencia de la Asamblea Nacional de Ecuador para ausentarse de sus funciones y hacer campaña por el Sí a la Asamblea Constituyente hasta el jueves 13 de noviembre. Los días posteriores, hasta el domingo en cuestión, regirá el silencio electoral.
El impulso de Noboa para la Asamblea Constituyente en Ecuador
Los motivos de Noboa para llevar a cabo esta medida es dejar atrás la Constitución vigente, aprobada en 2008 con el impulso del entonces presidente Rafael Correa (2007-2017). Asimismo, el referéndum se enmarca en una crisis de seguridad y violencia sin precedentes, considerada la más grave de la historia reciente del país.
Durante el lunes, el mandatario indicó que espera que se redacte “una Constitución donde el bien esté por encima del mal“, haciendo alusión al crimen organizado que, junto a otros múltiples factores, desató la actual crisis en la que se encuentra sumergida Ecuador.
En materia exterior, Estados Unidos mostró su interés en seguir de cerca el resultado de la votación, sobre todo por la propuesta de volver a acoger bases militares extranjeras, con Donald Trump buscando volver a disponer de un punto de operaciones en el Pacífico Este Tropical.