La celebración de la víspera de Año Nuevo en la estación alpina de Crans-Montana terminó en una de las peores tragedias recientes en Suiza, luego de que un incendio devastara el bar Le Constellation durante la madrugada del 1 de enero, iniciado presuntamente por velas de bengala. Autoridades confirmaron inicialmente 40 personas fallecidas y 119 heridas, muchas de ellas en estado grave.
En el lugar se encontraban decenas de jóvenes de distintas nacionalidades celebrando la llegada de 2026, cuando las llamas se propagaron con extrema rapidez. De hecho, desde Italia se ha elevado el número total de muertos a 47.
Los equipos de emergencia continúan trasladando a los heridos a unidades especializadas en quemaduras en hospitales de distintos países europeos, mientras enfrentan la compleja labor de identificar cuerpos severamente calcinados. La principal hipótesis apunta al uso de bengalas o velas chispeantes colocadas sobre botellas de champaña.
“Todo indica que el incendio comenzó por las velas encendidas o ‘velas de bengala’ en botellas de champaña”, declaró la fiscal del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, quien subrayó que la causa definitiva aún no ha sido confirmada.
Cómo comenzó el incendio en Suiza
Según las investigaciones preliminares, el fuego se habría iniciado cuando estas luces fueron acercadas en exceso al techo del local, cuyos materiales habrían facilitado la rápida propagación de las llamas. La pesquisa busca establecer si existió negligencia y si el aislamiento acústico del techo influyó en la magnitud del siniestro.
Los dos propietarios franceses del bar fueron interrogados por la policía para recabar información, aunque no en calidad de sospechosos. Pilloud precisó que, hasta ahora, no se les ha determinado ninguna responsabilidad penal.
En cuanto a la evacuación, Stéphane Ganzer, director de seguridad de Valais, explicó: “Parece que la mayoría de la gente intentó salir por la salida principal, pero este local también tenía una salida de emergencia”. Añadió que “en un incendio repentino, con tanto humo que impide la visibilidad, es de suponer que la mayoría de las personas no lograron encontrar la salida de emergencia”.
El drama humano se agrava por la incertidumbre de familiares y amigos de jóvenes desaparecidos, entre ellos ciudadanos italianos y franceses. La primera víctima identificada públicamente es Emanuele Galeppini, considerada una promesa del golf italiano.
Italia confirmó 13 ciudadanos hospitalizados y seis desaparecidos, mientras Francia reportó ocho desaparecidos y nueve heridos. Para acelerar las identificaciones, las familias han comenzado a entregar muestras de ADN, en un operativo coordinado con apoyo psicológico e internacional.