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¿Por qué Estados Unidos negoció con Delcy y no con María Corina? La explicación de un cientista político venezolano

Tras la captura de Nicolás Maduro, Estados Unidos sorprendió al inclinarse por una transición encabezada desde el propio régimen. En conversación con EL DÍNAMO, el politólogo venezolano Gustavo Azócar detalla las razones que llevaron a Washington a respaldar a Delcy Rodríguez y no a la oposición.

Lo que inicialmente parecía una transición del poder en Venezuela hacia la oposición, encabezada por María Corina Machado y el presidente electo Edmundo González, tomó un giro inesperado tras la captura de Nicolás Maduro. Lejos de respaldar de inmediato a ese sector, Estados Unidos optó por apoyar una salida interna al régimen, aliándose con quien hasta entonces era la vicepresidenta ejecutiva: Delcy Rodríguez.

En diálogo con EL DÍNAMO, el periodista venezolano y doctor en Ciencias Políticas Gustavo Azócar explica que la decisión de Washington respondió a la fragmentación del poder al interior del chavismo. Antes de la detención de Maduro, el control del Estado se repartía en “cuatro polos”: el propio Maduro y su esposa Cilia Flores; el ministro del Interior, Diosdado Cabello; el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López; y los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y actual presidenta interina, respectivamente.

Cada uno controlaba parcelas clave del Estado, pero Maduro funcionaba como el eje que equilibraba esas tensiones. “Lo único que ponía de acuerdo a esos tres polos para que no se comieran entre sí era Maduro, que se encargaba de repartir el poder”, detalla el comunicado hoy viviendo en Houston. Con el arresto del dictador, la estabilidad terminó por desbalancearse .

El esquema obligaba a Washington “a entenderse con uno de los tres polos“. Según el cientista político, para desmontar una dictadura de más de dos décadas es imprescindible “ponerse de acuerdo con algunos de los actores” con poder real. Y no sería la primera vez que Estados Unidos era consciente de ello.

El descarte de candidatos de Estados Unidos que terminó con la elección de Delcy Rodríguez

Gustavo Azócar recuerda que el presidente Donald Trump ya había intentado un plan similar en su primer mandato, el que fracasó debido a que “no encontraron apoyo interno“. En ese entonces, Washington ofreció a Padrino López liderar la transición.

Padrino inicialmente aceptó la propuesto, pero luego “se arrepintió“, lo que terminó por sellar su exclusión. Por la misma razón, en su segundo mandato Trump lo incluyó en la lista de recompensas de Estados Unidos.

Diosdado Cabello sufrió un descarte más rápido. “Estados Unidos no quiere conversar con Cabello para nada porque el Gobierno tiene un expediente muy grande contra él y aspiran en algún momento a enjuiciarlo“, dice el periodista venezolano.

Así, la única vía viable fueron los hermanos Rodríguez. Jorge Rodríguez, explicó Azócar, llevaba años siendo “el negociador de Nicolás Maduro” y fue quien primero abrió canales con Richard Grenell, enviado de Trump en el país caribeño, cuando visitó Venezuela.

“A través de ese vaso comunicante, Jorge Rodríguez le hace llegar a Grenell un plan y le dice: Delcy Rodríguez y yo queremos liderar la transición”. El plan, aprobado a fines de 2025, incluía que los hermanos informaran a Estados Unidos todo lo que se pudiera saber del paradero y maniobras de Maduro.

Azócar es categórico: “Delcy Rodríguez fue juramentada presidenta encargada de Venezuela por una sola razón: porque es la única persona que conversa con Estados Unidos“. Hoy, con los otros polos fracturados y conscientes de que “ella conspiró junto a su hermano para sacar a Maduro”, Washington optó por inclinar la balanza hacia quien garantizaba interlocución y viabilidad institucional.

¿Qué pasa con la oposición?

Para Azócar, el proceso aún no ha terminado, por lo que la oposición debería comenzar a ganar terreno en Venezuela eventualmente. Tras la primera etapa —“sacar a Maduro”—, viene ahora una fase institucional que supone convocar elecciones.

Ahora estamos en la segunda etapa que es la que estamos viendo en pleno desarrollo, donde el oficialismo tenía que tomar un camino“, dice el doctor en Ciencias Políticas, agregando que la Constitución establece que ante “la ausencia del jefe de Estado, asume la vicepresidencia“, quien tiene, “90 días para convocar elecciones“.

Cuando llegue la etapa en la cual entra en juego María Corina Machado y Edmundo González” podrán buscar capturar nuevamente el apoyo que lograron en las elecciones del 28 de julio de 2024.

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