El primer ministro de Canadá, Mark Carney, afirmó que su gobierno no tiene intención de avanzar en un acuerdo de libre comercio con China, luego de que Donald Trump amenazara con imponer un arancel del 100% a los productos canadienses si Ottawa concretaba un pacto comercial con Beijing en medio de crecientes tensiones comerciales y políticas entre ambos países.
Carney aclaró que el reciente entendimiento alcanzado con China no constituye un acuerdo de libre comercio, sino una corrección puntual de aranceles aplicados en los últimos años a sectores específicos. Según explicó, el tratado de libre comercio vigente entre Canadá, Estados Unidos y México establece compromisos que impiden negociar acuerdos con economías no de mercado sin una notificación previa.
“No tenemos intención de hacer eso con China ni con ninguna otra economía no de mercado”, señaló el primer ministro. “Lo que hemos hecho con China es corregir algunos problemas que se desarrollaron en los últimos dos años”.
En 2024, Canadá replicó medidas adoptadas por Estados Unidos al imponer un arancel del 100% a los vehículos eléctricos chinos y del 25% al acero y aluminio provenientes del gigante asiático. China respondió con impuestos del 100% a la importación de aceite y harina de canola canadienses, además de gravámenes del 25% sobre el cerdo y los productos del mar.
La reacción del primer ministro de Canadá en la previa de su visita a China
Este mes, sin embargo, Carney se distanció de Washington durante su visita a China, donde acordó reducir el arancel canadiense a los vehículos eléctricos chinos. El primer ministro se convirtió en un líder de un movimiento con su discurso en el Foro Económico Mundial, donde planteó que países encuentren formas de unirse y contrarrestar las políticas internacionales de Trump en Estados Unidos.
“Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no estás en la mesa, estás en el menú“, advirtió Carney sobre la coacción de las grandes potencias, ganándose elogios y atención por sus comentarios.
Trump reaccionó con dureza en redes sociales tras el discurso y esta última vista, advirtiendo que Canadá no puede convertirse en un “puerto de descarga” para que China introduzca sus productos en Estados Unidos.
Paralelamente, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, cuestionó públicamente las decisiones de Carney, en momentos en que el acuerdo comercial norteamericano se encamina a una renegociación y las tensiones políticas entre ambos líderes continúan escalando.