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ONU alerta un “colapso financiero inminente”: deuda acumulada alcanza un récord de US$1.570

El secretario general instó a los estados miembros a cumplir “con sus obligaciones de pagar íntegramente y a tiempo”, sin precisar quienes no lo han hecho.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió a los Estados miembros que la organización enfrenta el riesgo de un “colapso financiero inminente”, producto de cuotas impagas y de una normativa presupuestaria que obliga a devolver fondos no ejecutados. Así lo señaló en una carta dirigida a los embajadores y fechada el 28 de enero.

Aunque Guterres ha alertado en varias ocasiones sobre la crisis de liquidez que atraviesa la ONU, esta es su advertencia más severa hasta ahora y coincide el creciente distanciamiento de Estados Unidos del multilateralismo. Washington, principal contribuyente del organismo, ha reducido su financiamiento voluntario a distintas agencias y se ha negado a realizar pagos obligatorios tanto al presupuesto regular como a las operaciones de mantenimiento de la paz.

La crisis se está profundizando, amenaza la ejecución de los programas y pone en riesgo un colapso financiero. Y la situación se deteriorará aún más en el futuro cercano”, escribió Guterres en la misiva. En ella también señaló que “ya se han anunciado formalmente decisiones de no cumplir con las contribuciones asignadas que financian una parte significativa del presupuesto regular aprobado”.

El secretario general no precisó qué países están involucrados.

Las cifras del “colapso financiero inminente” de la ONU

De acuerdo con las normas de la ONU, las contribuciones se calculan en función del tamaño de la economía de cada Estado miembro. Estados Unidos aporta el 22% del presupuesto central, seguido por China con el 20%. Sin embargo, a finales de 2025 la deuda acumulada alcanzaba un récord de US$1.570 millones, según indicó el secretario general.

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha cuestionado su desempeño y promovido la creación de una Junta de Paz que, según algunos analistas, podría debilitar al histórico organismo internacional.

Ante este escenario, Guterres fue tajante: “O todos los estados miembros cumplen con sus obligaciones de pagar íntegramente y a tiempo, o los estados miembros deben reformar fundamentalmente nuestras normas financieras para prevenir un colapso financiero inminente”.

Como parte de los esfuerzos de ajuste, la ONU lanzó el año pasado el grupo de trabajo UN80 para mejorar la eficiencia, lo que derivó en un recorte cercano al 7% del presupuesto de 2026, fijado en US$3.450 millones. Aun así, Guterres advirtió que la organización podría quedarse sin liquidez en julio, agravado por una regla que obliga a devolver fondos no utilizados. “En otras palabras, estamos atrapados en un ciclo kafkiano en el que se espera que devolvamos dinero que no existe”, concluyó.

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