“Nuestra nación está de vuelta, más grande, mejor, más fuerte y más rica que nunca”. Con esa frase, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió un extenso discurso del Estado de la Unión ante el Congreso estadounidense, instancia en la que delineó los ejes que marcarán los próximos tres años de su mandato y dedicó un espacio relevante a Latinoamérica.
Durante una hora y 50 minutos, el mandatario abordó materias económicas, de seguridad y política exterior. “Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia”, afirmó, en medio de reiteradas ovaciones de legisladores republicanos y miembros de su gabinete.
En materia interna, subrayó avances en control fronterizo y economía. “La frontera ahora es segura, la inflación es la más baja de los últimos cinco años, nuestros enemigos están asustados y Estados Unidos es respetado como nunca antes”, sostuvo. “El estado de nuestra unión es fuerte”.
Uno de los pasajes centrales estuvo dedicado a la reciente operación en Venezuela. Trump destacó la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, a quien calificó como “uno de los capos más siniestros” y “dictador fuera de la ley”. Aseguró que la acción militar fue una “victoria colosal” que lo llevó ante la Justicia estadounidense.
“Dominación estadounidense”: los que determinó Trump para Latinoamérica
El mandatario también afirmó que su gobierno está “restaurando la seguridad y dominación estadounidense en el hemisferio occidental”, con medidas para defender al país de “la violencia, las drogas, el terrorismo y la interferencia extranjera”.
En ese contexto, apuntó a la situación en la región, incluidas “grandes partes de México”, controladas —según dijo— por carteles, los que designó como Organizaciones Terroristas Extranjeras, además de declarar al fentanilo ilícito como arma de destrucción masiva.
Asimismo, mencionó bombardeos contra embarcaciones en el Caribe desde septiembre y aseguró que la nueva campaña militar ha permitido detener “cantidades récord de drogas”.
Pese a que reconoció que las estructuras del chavismo permanecen intactas, sostuvo que Venezuela es ahora un “nuevo amigo y socio” y que trabaja “de cerca” con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, para impulsar “extraordinarios avances económicos para ambos países y los ciudadanos que tanto han sufrido”.