La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alertó que la prolongación del cierre en el estrecho de Ormuz, debido a la guerra en Irán, podría provocar una crisis global debido al aumento del precio de los alimentos.
Y es que no solo cerca del 35% del petróleo mundial circula por ese lugar, sino que también lo hace entre el 20 y 30 por ciento del total de fertilizantes, el 20% del gas natural y alrededor del 45% del sulfuro.
De acuerdo con lo informado, en el primer mes del conflicto los fertilizantes han registrado un aumento del 50% de su valor, afectando gravemente la actividad agropecuaria en países como Bangladesh, India, Sri Lanka, Sudán y Kenia, todos los cuales se han visto obligados a comprar suministros más caros.
No obstante, de proseguir el cierre en el estrecho de Ormuz, la FAO prevé que también comenzarán a sentir los efectos grandes exportadores de alimentos, como Brasil, Argentina, Estados Unidos y Australia.
La alerta de la FAO por el cierre del estrecho de Ormuz
El peruano Máximo Torero, economista jefe de la FAO, advirtió que “si el estrecho de Ormuz permanece cerrado entre 30 y 60 días más, las consecuencias en la producción y los precios de los alimentos pueden ser más serias que la crisis que se vivió durante la pandemia del COVID-19“.
Según reportan medios internacionales, el funcionario recalcó que los precios también se verán afectados por decisiones como cultivar lo mismo con menos insumos, sembrar menos o cambiar a cultivos menos intensivos, lo que se percibirá durante el segundo semestre del año, en particular en los últimos meses.
“No nos damos cuenta de la magnitud de lo que esto puede ser”, sostuvo, y apuntó que “hay reservas de alimentos, pero hay un problema de costos de insumos que se debe solucionar rápidamente. Y la solución en este caso es abrir el estrecho de Ormuz”, concluyó.