La Organización Mundial de la Salud (OMS) elevó este lunes a “muy alto” el riesgo por el brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda, a la vez que admitió que su propagación es mayor que los esfuerzos para contenerla y reconoció que “la epidemia nos está superando“.
De acuerdo con las cifras que se manejan al interior del organismo, apuntan a que en la actualidad existen 900 casos sospechosos, mientras que las muertes que estarían vinculadas al virus llegan a las 220.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que los países vecinos de la República Democrática del Congo “deberían tomar medidas inmediatas” para contener la enfermedad.
A la vez, la misma entidad declaró el brote de la cepa Bundibugyo —la tercera infección más grande de este tipo registrada— como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
En esa línea, Ghebreyesus admitió que es probable que la epidemia de ébola empeore antes de mejorar en el futuro próximo.
El principal factor de transmisión del ébola
Según los especialistas que están atendiendo a las víctimas del brote, el principal factor de transmisión del ébola se relaciona con los sepelios inseguros.
De hecho, los entierros apresurados de víctimas del ébola han sido recibidos con recelo en una región que ya desconfía del Estado, por lo que son muchos los que creen que la epidemia es un engaño.
“Existe una negación de la enfermedad entre la población, y algunos miembros quieren reclamar los cuerpos de los casos sospechosos y/o confirmados”, aseguró el doctor Richard Lokodu, director médico del Hospital General de Referencia de Mongbwalu.
Pese a que se elevó de “alto” a “muy alto” el riesgo por el brote dentro de la República Democrática del Congo y que permanece “alto” a nivel de la región de África subsahariana, a escala global la OMS mantiene el riesgo de contagio como “bajo” a escala global, por lo que hasta la fecha se descarta que se trate de una pandemia que pueda llegar a países alejados del brote, como es el caso de Chile.