Un total de 147 deportados por Donald Trump llegaron el pasado 24 de junio a Venezuela, pocas horas antes de que se registraran los dos terremotos que dejaron miles de muertos y, de acuerdo con lo reportado por medios internacionales acreditados en ese país, a la fecha solo 12 de ellos han sido hallados con vida.
Los ciudadanos venezolanos expulsados por la administración Trump arribaron al país sudamericano en el vuelo 164 y los recibieron las autoridades encargadas de la oficina del Gobierno venezolano para coordinar el retorno, a la que denominan Gran Misión Vuelta a la Patria.
Según se informó, los recién llegados bajaron del avión con lo puesto y no portaban equipaje. Se trataba de 120 hombres, 20 mujeres y siete niños.
Los deportados por Trump tras los terremotos en Venezuela
Tras su arribo, a todos se los trasladó hasta el hotel Santuario La Llanada, un antiguo caserón situado en las laderas de una montaña.
Testimonios de familiares apuntaron que las autoridades les aseguraron que permanecerían allí mientras les emitían sus documentos de identidad y pasaban las revisiones médicas, tras lo cual se los trasladaría a sus lugares de origen.
Sin embargo, los terremotos llegaron antes de que se iniciaran los trámites, por lo que todos los deportados permanecían en el lugar, que terminó por colapsar.
El testimonio entregado por algunos de los sobrevivientes apunta que, pese a la intensidad de los movimientos telúricos, la policía que custodiaba en lugar se negó a abrir las puertas para que pudieran huir.
Según recogió el diario El País, la madre de uno de quienes lograron escapar de la muerte, los repatriados gritaban pidiendo “que les abrieran, que les abrieran, porque estaba temblando, y ellos no les abrieron. Los dejaron encerrados como si fueran unos ladrones, unos matones“.
Otros informes indican que son los mismos sobrevivientes los que han realizado las tareas de remoción de escombros para intentar encontrar a otras personas que permanezcan con vida.
Sin embargo, con el pasar de las horas esa posibilidad se reduce, a lo que se suma el obstáculo de que se trata de un terreno montañoso y escarpado, de difícil acceso.