Fernando Rabat, ministro de Justicia, salió al explicar el rol que tendrá la abogada Trinidad Zegers en la coordinación de la Reforma Procesal Civil.
La controversia se originó, luego que La Segunda consignara que Zegers juró como abogada de la Universidad Católica en abril pasado y que se sumó ese mismo mes al Ministerio de Justicia y DDHH en calidad de asesora.
Tras esto, se conoció que fue designada como coordinadora del proyecto que busca reemplazar el Código de Procedimiento Civil, vigente desde 1903, sumando entre otros aspectos herramientas digitales de tramitación y acelerar los tiempos para el cobro de deudas de menor valor.
Ante la polémica generada por el nombramiento de Zegers, el propio ministro Fernando Rabat salió a aclarar su situación en 24 Horas, indicando que “Trinidad Zegers efectivamente acaba de egresar y jurar como abogada, es egresada de la Universidad Católica y es asesora del gabinete”.
En esta línea, puntualizó que “la Reforma Procesal Civil es una reforma emblemática para el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y estamos trabajando para hacer realizar un proyecto de ley que lleva 10 años de tramitación”.
El secretario de Estado dejó en claro que “por eso el ministro de Justicia directamente ha tomado en sí la tramitación de este proyecto, junto con la jefa de la División Jurídica y con un abogado de la División Jurídica”.
Sobre el rol que jugará Zegers, Fernando Rabat explicó que “lo que le hemos pedido a Trinidad es que ella nos colabore desde el punto de vista ejecutivo, administrativo, porque hay que realizar una serie de gestiones de reunión, de gestión con la Academia, de charlas, de institutos, es decir, cuestiones de orden administrativo. Pero evidentemente que una reforma de esa naturaleza la lleva en el Parlamento el ministro de Justicia”.
En esta línea, descartó que la abogada recién titulada lidere el proceso de Reforma Procesal Civil, sino que “ella es una coordinadora de las distintas actividades. No se trata de desmerecer sus capacidades profesionales, porque la tiene, pero una reforma de esa envergadura requiere que gente mayor, con experiencia, la aborde. Por lo tanto su labor es de orden administrativo y ejecutivo”.