Desde las 17.00 horas en adelante, en Nueva York, quienes aspiren a la secretaría general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) deberán exponer en una asamblea pública formal. Al término de esta reunión, se dará paso a una de las etapas cruciales del proceso: los 15 países miembros del Consejo de Seguridad —cinco de ellos con poder de veto— discutirán las candidaturas a puerta cerrada.
A la carrera que representa la expresidenta Michelle Bachelet —apoyada formalmente por México y Brasil—, se han sumado nuevos aspirantes en los últimos meses. Si en el primer trimestre de esta año los candidatos eran cuatro —Bachelet, Rafael Grossi (Argentina), Macky Sall (Senegal) y Rebeca Grynspan (Costa Rica)—, ahora son seis. Dos mujeres sudamericanas se han incorporado casi a la mitad de la carrera: Carolyn Rodrigues (Guyana) y María Fernanda Espinosa (Ecuador).
Incluso, de manera informal un nuevo nombre comenzó a circular en los últimos días: el de Gianni Infantino, actual presidente de la FIFA. Según el New York Post, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sería el principal impulsor de esta candidatura. Pese a que el plazo de inscripción para suceder a António Guterres terminó el 1 de abril, aún hay margen para que nuevos aspirantes se sumen. Infantino, en todo caso, ha transparentado su intención de seguir al mando de la FIFA.
Los pasos que restan
Para finales de julio está prevista una de las etapas clave, aquella que considera la discusión privada entre los miembros del Consejo de Seguridad sobre los candidatos. En esta etapa, Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido y Francia tienen el poder de vetar a alguna candidatura. En la práctica, según reconoce la ONU, “la decisión suele finalizar entre agosto y octubre”.
A fines de 2026, la Asamblea General formalizará el nombramiento, de manera que el secretario o secretaria general asuma en enero de 2027.
Aunque no hay una política oficial que lo defina así, históricamente la proveniencia geográfica del secretario general de la ONU ha rotado. “Así ha sido la costumbre y ahora es el «turno» de América Latina”, apunta el organismo multilateral en su sitio web. Esto último explicaría por qué la mayoría de las candidaturas provienen de esta región y también el alto número de mujeres en carrera, ya que nunca una ha estado a la cabeza de Naciones Unidas.