La jornada más multitudinaria del Orgullo europeo terminó abruptamente la noche de este sábado en Berlín. Cerca de las 22.15 horas, un minibús blanco ingresó al sector sur del parque Tiergarten y embistió a un grupo de asistentes al Christopher Street Day (CSD), dejando una mujer fallecida y al menos 16 heridos, tres de ellos en riesgo vital, según el balance policial recogido por la prensa alemana.
El vehículo golpeó a varias personas a lo largo del Ahornsteig, un sendero interior del parque ubicado a pocos metros de la Puerta de Brandeburgo, donde se desarrollaba el espectáculo de cierre del evento, de acuerdo con el vocero de la Policía de Berlín, Florian Nath.
La institución informó a través de sus redes sociales que había “numerosos heridos, entre ellos varias personas con lesiones de riesgo vital”, y que desplegó un amplio contingente junto a equipos de rescate del cuerpo de bomberos en el Grosser Tiergarten.
El minibús fue encontrado abandonado y con daños severos, según reportó la agencia alemana dpa.
Un testigo citado por el diario Bild aseguró que el vehículo ingresó a alta velocidad entre la multitud y que un hombre descendió y huyó a pie, versión que la policía no ha confirmado oficialmente. La institución se ha limitado a señalar que mantiene una búsqueda intensiva de uno o más sospechosos.
El cierre interrumpido
Hasta ese momento, la jornada había transcurrido sin incidentes. Cientos de miles de personas recorrieron el trayecto desde Leipziger Straße, pasando por Potsdamer Platz y Nollendorfplatz, hasta llegar al Tiergarten y la Puerta de Brandeburgo, bajo el lema “Haltung ist hot” (“Tener postura es sexy”).
El espectáculo final fue interrumpido durante un tributo a Michael Jackson, cuando los organizadores anunciaron desde el escenario principal que debían terminar el evento anticipadamente “debido a una situación difícil”, según consignó el diario berlinés Tagesspiegel. La policía pidió a los asistentes abandonar el sector, evitar las rutas que cruzan el parque y la Columna de la Victoria, y dirigirse hacia la estación central de trenes.
Pasada la medianoche, el alcalde gobernador de Berlín, Kai Wegner (CDU), compareció ante la prensa en el propio Tiergarten quien calificó el hecho como un “ataque a nuestra sociedad libre y abierta al mundo” y afirmó que, tras un CSD pacífico, la manifestación fue “atacada de la forma más brutal”.
Berlín es la ciudad de la libertad, y nuestra libertad fue hoy atacada de la manera más terrible”, agregó, junto con expresar su cercanía a las víctimas y sus familias.
Uno de los focos de la investigación es la intencionalidad. Aunque las palabras de Wegner apuntan a un ataque, las autoridades policiales no han confirmado si se trató de una acción deliberada o de un accidente, ni han establecido —de haber sido intencional— si el CSD era el objetivo. Las diligencias continuaban durante la madrugada del domingo con el sector acordonado.