En agosto pasado en Nueva York se anunció que una nueva tecnología genética permitió identificar a la víctima 1.654 entre las alrededor de 3.000 que dejaron los atentados contra las Torres Gemelas el 11-S de 2001.
De esta forma se corroboró que, a 25 años del mayor ataque terrorista en suelo estadounidense, y que incluyó también el perpetrado contra el Pentágono, todavía quedan más de mil víctimas que no han sido identificadas.
Pero, qué explica que, pese al avance en diversas áreas tecnológicas, como la denominada genealogía genética forense de investigación, todavía no se haya determinado la identidad de más de un tercio de los fallecidos ese día.
Por qué hay tantas víctimas sin identificar a 25 años del 11-S
De acuerdo con lo manifestado por la directora de antropología forense de Nueva York, Angela Soler, los esfuerzos por identificar a las víctimas del 11-S se vieron complicados por diversos factores.
En esa línea, explicó que gran parte de los restos humanos resultaron severamente dañados, entre otras variables, por el choque de los aviones con las torres y los incendios provocados por el combustible de las aeronaves.
Otro elemento que ha incidido en la dificultad para identificar a numerosas víctimas, principalmente los bomberos que acudieron al lugar, es el hecho de que la hora de los ataques coincidió con el cambio de turno, por lo que muchos tomaron el primer equipamiento que encontraron y acudieron con uniformes que tenían los nombres de otras personas.
El equipo que lidera Soler tiene consciencia de que es probable que, en definitiva, no se logre identificar a todas las víctimas, pero también sabe que cada vez que identifica a una nueva víctima “se cierra un capítulo tras el 11-S”.
“Mientras haya familias que busquen respuestas, seguiremos buscándolas“, concluyó la directora de antropología forense de Nueva York, según recogió el diario argentino La Nación.