La intervención de Ueno Bank en Paraguay comenzó a generar consecuencias en distintos sectores del país, con efectos que alcanzan a los medios de comunicación, el fútbol y las finanzas de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol).
Entre las principales repercusiones se encuentra el cierre de cuatro medios pertenecientes al Grupo Vásquez, la incertidumbre económica que enfrenta Cerro Porteño y la exposición financiera del organismo rector del fútbol sudamericano, que mantenía cerca de US$14,3 millones invertidos en la entidad.
Los coletazos de la crisis de Ueno Bank en Paraguay
En el ámbito de las comunicaciones, la medida afectó a VMedia, división del Grupo Vásquez que reúne a las radios La Tribu 650 AM y La Tribu Deport 1120 AM, los periódicos La Tribuna y Crónica, además del canal de YouTube La Tribu Stream. Según informó la televisión América Paraguay, el cierre dejó a unos 300 trabajadores sin recibir sus remuneraciones durante al menos 90 días. A través de un comunicado, los afectados señalaron que la decisión respondió a circunstancias ajenas a su voluntad y que se vieron obligados a interrumpir sus labores.
Por otra parte, el colapso financiero también golpeó a Cerro Porteño, uno de los clubes históricos del fútbol paraguayo, que mantenía una estrecha relación comercial con Ueno Bank. La entidad financiera era su principal patrocinador y tenía los derechos de nombre de su estadio, conocido como ueno La Nueva Olla, mediante un contrato que se extendía hasta 2030.
Tras la intervención, el club rescindió el vínculo y comenzó a retirar la publicidad del banco. A esto se suma la incertidumbre por una deuda cercana a US$24 millones que Ueno había adquirido de Visión Banco y que estaba vinculada a los ingresos futuros del contrato de patrocinio.
En tanto, la crisis también alcanzó a la Conmebol, que mantenía depositados 85.470 millones de guaraníes en Ueno Bank, equivalentes a unos US$14,3 millones. Los recursos estaban invertidos en certificados de depósito de ahorro (CDA), lo que convirtió al organismo en uno de los principales depositantes de la entidad intervenida. No obstante, desde la Confederación descartaron que esta situación comprometa su funcionamiento o el desarrollo de las finales de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, asegurando que los premios de ambas competencias se encuentran garantizados.
El escenario se originó luego de que el Banco Central del Paraguay (BCP) dispusiera el cierre de Ueno Bank, tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo exigido por la normativa. La decisión derivó en la renuncia de su presidente, Carlos Carvallo, y en la orden de detención de ocho directivos de la entidad. Además, un juez civil y comercial decretó el embargo preventivo de bienes de la alta cúpula del banco por US$70 millones, junto con una suma superior a un billón de guaraníes destinada a gastos judiciales.