La División Andina de Codelco paralizó las operaciones de su planta concentradora tras detectar un derrame parcial de relaves que podría haber alcanzado el río Blanco, en la Región de Valparaíso.
La emergencia se registró durante la madrugada de este jueves, luego de una obstrucción en el sistema de transporte de material en el sector Rápido RV4, en la zona cordillerana del cajón del río Blanco. La situación encendió las alertas debido a que este cauce se conecta con el río Juncal y posteriormente con el río Aconcagua, una fuente relevante para el abastecimiento de agua de la región.
Codelco detiene faenas tras derrame de relaves en Valparaíso: emergencia amenaza al río Blanco
A través de un comunicado, la minera estatal explicó que el incidente se habría originado por la caída de un objeto al interior de una canaleta. Según detalló, “esta situación habría generado un derrame parcial de material con eventual llegada al cauce del río Blanco”.
Frente a la contingencia, la compañía activó sus protocolos de emergencia, que contemplaron la detención total de la planta concentradora, la suspensión del transporte de relaves y el desvío preventivo de aguas hacia el embalse Piuquenitos. Asimismo, se inició un monitoreo permanente del río y la realización de análisis para evaluar el alcance del evento.
Desde Codelco aseguraron que “esta condición se encuentra controlada, las medidas de mitigación continúan en desarrollo y la autoridad competente ha sido informada oportunamente“. Sin embargo, la emergencia también motivó acciones preventivas en otros puntos de la cuenca.
La Junta de Vigilancia de la Primera Sección del río Aconcagua dispuso el cierre de sus compuertas como medida de resguardo, mientras que Esval suspendió la captación superficial desde ese cauce y activó fuentes subterráneas y sistemas de respaldo para complementar la producción de agua potable en Los Andes.
En ese contexto, el subgerente zonal de Esval, Rodrigo Lastra, aseguró que “el suministro es normal y los equipos de la sanitaria están monitoreando la situación de manera permanente“. Además, indicó que “se están realizando los muestreos adicionales y se mantiene la coordinación con la empresa minera y las autoridades”.
La preocupación se concentra en el posible impacto que los relaves podrían tener sobre el río Blanco y su conexión con el río Aconcagua, considerando la importancia de este último para las comunidades y actividades productivas de la zona. Mientras Codelco mantiene las medidas de mitigación y seguimiento, las autoridades y los organismos involucrados deberán determinar si hubo afectación en la calidad del agua y establecer las condiciones para retomar las operaciones y las captaciones preventivamente suspendidas.