Secciones
Negocios

De Gregorio: turbulencia político-social “no es lo más adecuado” para enfrentar un deterioro mundial

El presidente del Banco Central agregó que el desafío es “construir soluciones a los problemas específicos que tenemos de manera efectiva, preservando la estabilidad macroeconómica y fortaleciendo nuestra capacidad de crecimiento”.

El Presidente del Banco Central, José de Gregorio, se refirió al clima de turbulencia político-social a nivel local y planetario, señalando que dicho ambiente “no es el más adecuado para enfrentar un deterioro” económico a nivel mundial.

Para De Gregorio el desafío como país es “construir soluciones a los problemas específicos que tenemos de manera efectiva, preservando la estabilidad macroeconómica y fortaleciendo nuestra capacidad de crecimiento”, según detalló Emol.

El presidente del Banco Central añadió que a “algunos les cuesta reconocerlo, porque parece que hoy día lo que da popularidad es decir que todo está mal, nuestro país es ejemplar”, agregando que por ello “también debemos ser ejemplares para resolver los problemas urgentes y graves que debieran permitir seguir la conducción de un país más próspero para todos”.

Los dichos de De Gregorio se dieron en la inauguración del seminario `Visión Económica y Empresarial´, organizado por Sofofa y la Universidad del Desarrollo.

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio