Secciones
Negocios

Presidente de la Cámara de Comercio: “no estoy de acuerdo con esa frase que dice ‘terminemos con el lucro”

Aunque reconoce que la calidad de la educación ‘es mala’, el dirigente gremial se declara opuesto a las peticiones de los estudiantes. Además, llamó a ser precavidos frente al tema de la Reforma Tributaria.

Su desacuerdo con la demanda de gratuidad en la educación expresó Peter Hill, presidente de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), en el marco de la cena de aniversario de la entidad.

Según informa Emol.com, frente a las demandas del movimiento estudiantil, el dirigente manifestó que “no estoy de acuerdo con esa frase que dice ‘terminemos con el lucro’, ni con la que dice que ‘la educación tiene que ser gratis para todos’, porque el que puede pagar que pague”.

Hill, sin embargo,  enfatizó que era necesario hacer una reforma profunda a la educación, tanto básica como media, a la que calificó como “mala”.

Agregó que debían tomarse medidas de largo plazo, pues “no es un tema que se soluciona de aquí a mañana. Este es un tema que se arregla de aquí a 20 años“, dijo.

En cuanto a la educación superior, el empresario señaló que sería bueno que quienes tengan problemas sean subvencionados por el Estado con un pago a 10 o 15 años, y una tasa de interés muy baja.

Finalmente, consultado sobre  la reforma tributaria, el líder de la CCS expresó: “Hay que mirar esto (la reforma tributaria) con mucha precaución, en el sentido de que con la crisis que viene, primero resolvamos el tema del Presupuesto, resolvamos todos los temas pendientes, y después hagamos un análisis serio, un análisis técnico, miremos bien las cosas. Estas cosas hay que hacerlas con tranquilidad”.

Notas relacionadas












La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

La envidia de Roma (que al revés se lee amor)

A propósito de Tú También Eres Extraña, el más reciente libro de María José Viera Gallo, nuestro columnista revisa y recuerda un mundo que él también vivió: el de los niños chilenos en el exilio. Y aprovecha de hablar del rol clave de los retornados en la cultura y la política nacional, una fuerza sin la cual la Concertación, el gobierno de Lagos y el de Bachelet habrían sido imposibles. Gente que se hizo de nuevo afuera y suele pasar por alto esa experiencia…, ya que los hace sospechosos a los ojos del resto de los chilenos, que suelen tildarlos de cursis porque se fueron pobres y llegaron de vuelta con una gringa bajo el brazo y un posgrado que antes no tenían y porque en Europa aprendieron a tomar buenos vinos y a entender que hay más pastas que los meros tallarines.

Rafael Gumucio