Tras la comentada paralización del proyecto de oro binacional entre Chile y Argentina, Pascua Lama, y el arribo de nuevos personeros a la plana ejecutiva, las noticias sobre Barrick se multiplican. Y es que este lunes, se ha dado a conocer la renuncia de Peter Munk, fundador de la minera y presidente del directorio.
Conocedores de la situación de la canadiense, citados por La Segunda, indican que al menos hace seis meses Munk analiza su retiro de la empresa que fundó convirtiéndola en la minera de oro más grande del mundo. Hoy, las mismas fuentes agregan que la decisión ya fue tomada, y esta siendo informada a alguno de los principales accionistas de Barrick.
Sin embargo, se agregó que el octogenario empresario mantendrá su puesto en el directorio hasta la junta anual de accionistas, entre febrero y marzo de 2014.
La canadiense -una vez informados sus resultados al tercer trimestre, misma oportunidad donde comunicó la paralización de Pascua Lama- había anunciado que se preparaban cambios en la mesa directiva, pero no se hizo referencia a Munk.
Asimismo y según consigna el periódico canadiense The Globe and Mail, en la entrega de un prospecto de la venta de acciones que prepara la firma -en la que recaudaría unos US$3.000 millones, necesarios para aliviar una elevada deuda- se entregaron proporcionaron a interesados detalles sobre la partida del fundador de Barrick.
Un directorio más joven y el peso de Pascua Lama
“Parece que él desea retirarse como presidente de la junta a partir de la próxima Junta General de Accionistas”, señaló Robert Gill, vicepresidente y gerente de cartera de Aston Hill, que tiene cerca de 450.000 de las acciones de Barrick. “Yo creo que es una buena noticia para la compañía. Me sorprende que la acción no haya reaccionado todavía“, añadió.
Ya el año pasado, Munk adelantó, en el informe anual de Barrick, que estaba buscando a alguien que tomara su lugar y designó al ex socio de Goldman Sachs, John Thornton, como copresidente.
Según medios canadienses, la firma apuesta por el “rejuvenecimiento de la junta a través de una combinación de las salidas del directorio, la incorporación de directores independientes y la sucesión del presidente en la empresa, de acuerdo con el deseo del señor Munk de retirarse como presidente de la junta directiva”.
De concretarse la salida, sería el fin de la activa presencia en las estrategias de negocios en Barrick de Munk, un refugiado de los nazis en la década del 40 en Hungría e ingeniero eléctrico calificado quien hizo de Toronto su hogar, convirtiéndose en un conocido filántropo en Canadá y un influyente hombre de negocios.
La decisión de Munk coincide con las críticas de los accionistas al manejo del fundador de la minera, quien, dicen, no ha enfrentado de la mejor forma la caída en el precio del oro.
El balance de Barrick, su proyecto Pascua Lama y su gobierno corporativo “están en el centro de las preocupaciones de los inversionistas”, afirmó el analista de Deutsche Bank en Nueva York, Jorge Beristain al Financial Times.
Los accionistas critican que Barrick optara por construir Pascua Lama por su cuenta y no acudir a contratistas expertos. En ese período se incurrió en las infracciones que significaron la paralización del yacimiento y además implicó un aumento exponencial de los costos de la iniciativa que de un presupuesto inicial de US$950 millones escalaría a unos US$10.000 millones.