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De tetas y de lucha

“Basta de cinismo. La lucha feminista ya se instaló en Chile así es que acostúmbrense chicos, que vamos a mostrar las tetas con nuestro puño en alto por muchas, muchas marchas más”.

Los pacatos de siempre se escandalizaron horrorizados cuando en la marcha feminista las estudiantes se quitaron sus poleras y sostenes y encapuchadas, gritaban por educación no sexista y fin a la violencia del patriarcado.

Comenzaron a circular fotografías de chicas con el torso desnudo encapuchadas en la marcha. La gente no entiende que las tetas son un motivo de lucha, una reivindicación, ya que se utilizan nuestros senos para vender productos, promocionar objetos y excitar al ojo masculino. Las estudiantes no mostraron las tetas para excitar a nadie. Las mostraron para luchar, por el simple hecho de que son de ellas, no les pertenecen ni a los hombres ni al Estado. Esas mismas tetas que los hombres consumen en la publicidad y en el porno, ahora son objeto de lucha.

¿Por qué molesta tanto que las mujeres muestren las tetas? Lo mismo pasa para amamantar, lo que encuentro un cinismo notable. Basta con prender la televisión un rato para ver tetas por doquier, con el objetivo de excitar al ojo masculino… ¿está bien entonces mostrar las tetas si es para excitar a otro pero si las quiero ocupar para lo que se me plante la gana, es un error y no se me permite?

Que liberador es despojarse de las ropas y caminar libre enseñando mis tetas al mundo, gritando que ya no quiero ser más acosada, no quiero ser violada ni quiero ser vista como un objeto para el placer masculino. La verdad es que nunca he entendido por qué los hombres pueden andar sin polera y las mujeres se tienen que tapar las tetas, siendo que hay hombres bien gorditos que capaz que tengan más que yo. Incluso si quieres amamantar a tu hijo, te tienes que tapar, como si las tetas fueran algo pecaminoso, malo, grosero… y yo encuentro que son un símbolo perfecto de la opresión machista sobre mi cuerpo y por eso marcho con el puño en alto enseñándolas, porque son mías, porque me pertenecen a mí y a nadie más. Las uso para reivindicar mis derechos, para gritar que mi cuerpo es mío, mis tetas, mi vagina, mis intestinos, mi boca… ¡todo mi cuerpo me pertenece a mí! No soy un recipiente para tener hijos que manejan los hombres y el Estado. Mi cuerpo es mío. MIO.

No tengo por qué esconder mis tetas. Siempre veo en la calle a hombres orinando con el pene al aire y yo, por ser mujer, me tengo que tapar?, me tengo que esconder?, por qué? No. Ya basta. No soy una musulmana que tiene que andar tapada desde la cabeza mientras el hombre sí es dueño de su cuerpo. Yo no soy menos por ser mujer y mi cuerpo, por tener vagina y tetas, no pasa a ser dominio del mercado y del Estado. Es mío y lo muestro cuando quiero, con el objetivo que me plazca.

Basta de cinismo. La lucha feminista ya se instaló en Chile así es que acostúmbrense chicos, que vamos a mostrar las tetas con nuestro puño en alto por muchas, muchas marchas más.

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