Trabajo remoto: un péndulo cambiante

A mediano y largo plazo, la gente querrá estar en las oficinas con sus compañeros de trabajo, lo que no significa necesariamente cinco días a la semana. No podemos y no debemos abandonar la idea de que la gente trabaje junta en persona.

Por Nicolás Goldstein Presidente Ejecutivo de Accenture Chile › Actualizado: 19:53 hrs
Foto Agencia Uno.
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Más de nueve meses después del comienzo de la pandemia del COVID-19, no hay duda de que el futuro del trabajo ha cambiado para siempre. No podemos saber completamente cómo serán las cosas 12-18 meses después de que la crisis haya pasado, pero algo es seguro: en una economía impulsada por el conocimiento y los servicios, se pueden habilitar muchos más puestos de trabajo de los que se suponía anteriormente para el trabajo remoto.

El trabajo a distancia no es algo nuevo. Muchos profesionales han estado “teletrabajando” durante más de una década, y una multitud de estudios de las principales universidades, centros de investigación, empresas consultoras de estrategia y gestión y entidades gubernamentales han examinado tanto lo que se necesita para gestionar estas fuerzas de trabajo como sus repercusiones en la eficacia.

Ahora podemos ver los desafíos y oportunidades que se presentan. Desde una perspectiva de gestión, las habilidades necesarias para manejar trabajadores remotos tienen que ser enseñadas y dominadas por un gran número de líderes. También estamos viendo la necesidad de contar con sistemas de gestión sólidos para gestionar la productividad, la innovación e impulsar el compromiso con los trabajadores a distancia.

Las investigaciones muestran que la mayoría de los empleados disfruta de la ausencia de desplazamiento hacia el lugar de trabajo y les gusta el concepto de trabajo a distancia, pero claramente no todo el tiempo, ni todos los días. Los datos muestran que la gente está trabajando un promedio de 2,8 horas más al día para lograr el mismo nivel de productividad. En términos prácticos, esto implica que hemos tenido una caída de alrededor del 30% en la productividad real de estas fuerzas de trabajo. Hay implicancias para los empleadores y los colaboradores.

La reciente encuesta de Accenture, Consumer Pulse, arrojó que el 55% de los trabajadores siente la presión de estar disponible 24X7, y más de la mitad está preocupado de que sus gerentes han perdido visibilidad de sus contribuciones en el contexto del trabajo remoto surgido en el marco de la pandemia. Además, el 65% encuentra difícil tomar vacaciones y alejarse de la rutina diaria.

¿Qué hacer en este escenario? Hay dos puntos clave respecto de lo que los trabajadores anhelan y lo que puede hacerlos más eficaces hoy en día:

Trabajar a distancia es una habilidad: trabajar fuera de la oficina requiere gestión del tiempo, ergonomía, concentración y apoyo. La tecnología es un facilitador, pero los líderes también necesitan dar a los empleados entrenamiento en estas habilidades más blandas para maximizar la efectividad y el valor de su gente. Las distracciones son reales, al igual que la pérdida de la identidad personal.

Los trabajadores ansían las interacciones humanas: las discusiones informales pueden elevar la experiencia del empleado. Este tipo de interacciones permiten una retroalimentación inmediata en lugar de las cuidadosas decisiones que surgen de las reuniones formales. Los líderes deben esforzarse por entender la psicología detrás de la colaboración, el compromiso de los empleados y la innovación entre los trabajadores. Las personas son criaturas sociales, así es que, ¿qué debe cambiar para que se sientan más productivas y comprometidas mientras trabajan a distancia?

A mediano y largo plazo, la gente querrá estar en las oficinas con sus compañeros de trabajo. Eso no significa necesariamente cinco días a la semana. La gente necesita sentir que estará segura en esas oficinas antes de volver a ellas. No podemos y no debemos abandonar la idea de que la gente trabaje junta en persona.

La necesidad de los viajes de negocios y de colaborar en la sala, y no sólo a través de la tecnología, será aún más esencial en nuestra economía actual y emergente. Aquellos que se centren en trabajo remoto a tiempo completo tendrán problemas de retención y perderán la guerra de la innovación. Es importante planificar para dentro de un año, mirando no sólo los desafíos actuales y a corto plazo. El foco debe estar en el equilibrio, sacar lo mejor del mundo del trabajo presencial y el remoto.

Estamos en un momento único en el tiempo. Algunos de los desafíos pueden ser de naturaleza temporal, como la caída de la productividad. Sin embargo, la forma en que las empresas tratan y responden a los trabajadores cuando se enfrentan a estos desafíos es muy visible y puede tener un impacto directo tanto en la atracción como en la retención de los empleados, pero también en quien comprará los bienes y servicios de una empresa. Ha llegado el momento de planificar para el mañana y de potenciar a los trabajadores de hoy. 

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