Secciones
Opinión

Más allá del aguinaldo

En este tiempo de pandemia, en Chile se han entregado el Ingreso Familia de Emergencia (IFE) y otros beneficios sociales, además de los retiros de las AFP, lo que ha aumentado la capacidad de gasto de las personas. Por lo tanto, los aguinaldos cada vez se vuelven menos atractivos, pero esto no quiere decir que rechacen este tipo de incentivos.

Se acercan las Fiestas Patrias, instancia en la que algunas empresas entregan un aguinaldo a sus trabajadores. Según la consultora de RR.HH. Randstad, el número de empleados que recibirán este incentivo cae a 32% en 2021 versus el 85% que lo recibió en 2019. Sin embargo, si se compara con el año pasado, la cifra aumenta 7 puntos porcentuales.

De acuerdo con el reporte, el 52% de las entidades entregarán este año menos de 50 mil pesos. En cuanto a los montos más altos, 3% de los encuestados percibirá entre $130.000 y $180.000, y 4% recibirá sobre 180 mil pesos.

Pero lo cierto, es que los incentivos económicos, como los aguinaldos, no son los mejores estímulos desde el punto de vista de la motivación o del compromiso laboral. Está demostrado que los mejores incentivos están relacionados con las emociones. Las personas quieren sentir reconocimiento y consideración, contar con buenos líderes dentro de los equipos y tener grupos de trabajo que estimulen el crecimiento continuo.

Además, tenemos una dimensión adicional. En este tiempo de pandemia, en Chile se han entregado el Ingreso Familia de Emergencia (IFE) y otros beneficios sociales, además de los retiros de las AFP, lo que ha aumentado la capacidad de gasto de las personas. Por lo tanto, los aguinaldos cada vez se vuelven menos atractivos, pero esto no quiere decir que rechacen este tipo de incentivos.

Entonces, es mucho más estratégico por parte de las organizaciones considerar en estas fechas espacios donde se promueva la identidad, el reconocimiento y la cohesión grupal, sobre todo, después de tantos meses trabajando a distancia. Especialmente, cuando los equipos se han visto distanciados y los lazos personales se han podido ver dañados. De esta forma, a través de estos espacios vamos a estar contribuyendo a que las personas se sientan cuidados por parte de las organizaciones, lo que va más allá de recibir un aguinaldo en particular.

Este tipo de instancias puede ayudar a que los trabajadores se vuelvan a encontrar, idealmente de manera presencial o remota. Hay que poner énfasis en los esfuerzos que han hecho los colaboradores.

Notas relacionadas








El presupuesto del trabajo

El presupuesto del trabajo

El gobierno puede hacer más para enfrentar esta profunda crisis laboral que se vive hoy. Las anunciadas reformas al mercado laboral que apuntan a una mayor flexibilidad regulatoria son las correctas, pero difíciles de aprobar y su efecto tardará.

Foto del Columnista Alejandro Weber Alejandro Weber


El fotógrafo de la República

El fotógrafo de la República

A sus 42 años, Marcelo Segura es parte del equipo de fotógrafos oficiales de la Presidencia. Desde ese rol, le ha tocado retratar a Sebastián Piñera, Gabriel Boric y José Antonio Kast, además de conservar un archivo con imágenes de todos los mandatarios que lideraron al país desde el regreso de la democracia.

Felipe Ramos

Los hijos del invunche

Los hijos del invunche

A propósito de un par de libros —de Joaquín Edwards Bello y José Donoso— nuestro columnista intenta resumir lo que fuimos, lo que somos, pero, sobre todo, lo que no somos. Asegura que no todo lo explica la Recta Provincia, ese nombre que evoca dos obsesiones chilenas pero que esconde también una junta de magos que dominan la realidad que nadie ve. Porque todo eso convive, por cierto, con nuestra manía por las leyes, nuestra pasión por las reuniones de comité, nuestro liberalismo conservador, nuestra Escuela Normal y nuestra Universidad de Chile. Todo eso somos: Andrés Bello y su gramática, Andrés Bello y su Código Civil… pero en una cuadra perdida, en un barrio olvidado, también somos la Casa de Ejercicios Espirituales de la Chimba, el recinto en que Donoso escondió a sus reclusas.

Rafael Gumucio