Héroes y Payasos

Sin poner en tela de juicio la culpabilidad del Presidente Piñera (si tiene defensa, que la presente y si no, que sufra las consecuencias) y sin discutir que los votos para la acusación desde ya estaban y solo podían ser insuficientes por una enfermedad, algunos honorables solo confirmaron que, en desmedro de los otros circos de Pastelito & Tachuela, Primavera o Ruperto, el Parlamento Chileno es sin dudas el mejor.

Por Tomás Szasz
Diputado Jaime Naranjo en la la Sesión Especial de la Cámara de Diputados que revisa el fondo de la acusación constitucional en contra del Presidente Piñera. AGENCIA UNO/ARCHIVO
Diputado Jaime Naranjo en la la Sesión Especial de la Cámara de Diputados que revisa el fondo de la acusación constitucional en contra del Presidente Piñera. AGENCIA UNO/ARCHIVO
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Esta semana Chile tuvo la oportunidad de contemplar dos figuras nuevas en el firmamento popular: un payaso heroico y un héroe payasesco.

Agustín Maluenda, el exquisito payaso Pastelito, ganó en Mega el programa The Covers con su magistral imitación de Juan Gabriel (a mi parecer, mejor que el original), con una voz y una presencia que nadie esperaba. Este payaso heroico enfrentó con desfachatez, humor y hilarante tranquilidad a un sinnúmero de mujeres y hombres, excelentes cantantes profesionales que emulaban a grandes estrellas y salió como indiscutible ganador.

En otro escenario circense, en el Parlamento Chileno, el diputado socialista Jaime Naranjo se ganó el título mundial comunista de héroe payasesco en su promoción de acusar constitucionalmente al Presidente de la República por supuestos chanchullos cometidos. En un maratón de casi 15 horas, récord para una persona septuagenaria, seguía hablando sin interrumpir, para darle tiempo a dos de sus pares a llegar a Sala y completar los votos necesarios para inculpación. Los dos estaban en cuarentena por sospecha de COVID-19; uno de ellos, Giorgio Jackson, esperó que pasaran las horas de encierro y manejó raudamente hasta Valparaíso para estampar su voto. El otro, Jorge Sabag, no lo hizo; prefirió salir de Chillán en compañía de su amigo Gabriel Ascencio y prefirió eludir cualquier control para presentar su voto decidor. Sin tener certeza de que Jorge estaba bien, pudieron contagiar y poner en peligro la vida de alguien o varios; pero el fin justifica los medios y bueno, siempre hay daños laterales aceptables si se trata de la causa. Flor de legisladores tenemos: respetuosos a la ley, cuidadosos con la vida de la ciudadanía, apoyando las medidas sanitarias en la pandemia. Este comportamiento ejemplar indudablemente explica el estado en que se encuentra nuestra querida patria.

Sin poner en tela de juicio la culpabilidad del Presidente Sebastián Piñera (si tiene defensa, que la presente y si no, que sufra las merecidas consecuencias) y sin discutir que los votos para la acusación desde ya estaban y solo podían ser insuficientes por una enfermedad (¿no podían haber votado por internet con su clave única?), los tres “honorables” solo confirmaron que, en desmedro de los otros circos de Pastelito & Tachuela, Primavera o Ruperto, el Parlamento Chileno es sin dudas el mejor. No solo por tener un público cercano a los 19 millones que pagan sus entradas y los monstruosos sueldos de los saltimbanquis , sino porque sus payasadas y malabares y trucos dejan a los otros como tristes principiantes.

Naranjo reunió por unas 15 horas por fin a la izquierda chilena. Los aplausos, carteles de apoyo y gritos de soporte interrumpían los sueños de muchos diputados, hartos de esperar a que el protagonista quedara afónico, o que se desplomara, o que Sabag o Jackson pinchen un neumático y no lleguen a tiempo. La verdad, hubiese sido un rechazo injusto, producido por la pandemia; y todas y todos lo sabían. Pero, como si fuese un partido de fútbol, no importaba cómo ganar, solo importaba ganar.

En ese sentido no había diferencia entre los bandos. El PS, partido de don Jaime y Jorge que enfrenta al del joven Jackson; doña Yasna, la candidata del héroe, esparce pestes sobre Gabrielito a quien el diputado de FA secunda. Panem et Circenses con panem cada vez más caro y escaso. No solo copian, sino que sobrepasan con holgura a Pastelito y Tachuela.

Y lo más tragicómico en este nuestro anfiteatro legislativo es que nada hace pensar que con las elecciones de la semana próxima la cosa mejorará.