Michael Clark ha estado en el centro de la controversia esta semana, luego de que se concretara un allanamiento a su domicilio y a las oficinas de Azul Azul, la concesionaria que controla al club de fútbol Universidad de Chile.
Lo anterior, debido a que el Ministerio Público investiga al expresidente de la sociedad anónima por los delitos de negociación incompatible, entrega de información falsa y fraude a la omisión de oferta pública de adquisición de acciones en Azul Azul.
De acuerdo a la fiscalía, los imputados del Caso Sartor estructuraron un esquema, donde los fondos que eran administrados por la Administradora de Fondos de Inversión Privados fueron destinados a financiar empresas ligadas a los dueños de esta entidad.
No obstante, hay otra arista que también tiene como protagonista a Michael Clark y otros miembros del directorio de Azul Azul, la cual tiene que ver con la indagatoria que lleva adelante la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
Clark mueve sus piezas: la aparición de Luis Cordero en el Caso Sartor
Bajo este contexto, el pasado 30 de abril, por medio de la Ley de Lobby, el exministro de Seguridad Luis Cordero y la abogada Fernanda Skewes se presentaron ante el fiscal de la CMF, Andrés Montes, en calidad de “gestores de intereses” de Clark, según consigna T13.
De acuerdo al documento, la materia que se trató en esta instancia fue: “Elaboración, dictación, modificación, denegación o rechazo de actos administrativos, proyectos de ley y leyes y también de las decisiones que tomen los sujetos pasivos”, además de consultas relativas al Oficio Reservado UI N°400/2026.
De esta manera, el profesor de derecho administrativo de Universidad de Chile se incorporaría solamente para ejercer funciones en la arista administrativa ante la CMF.
En el ámbito penal, son otros los abogados que defenderán al expresidente de Azul Azul.