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Los Cuatro Cuartos

Vamos directo a cuatro bloques, si cuatro bloques. Derecha dura, centro derecha democrática (por así definirla), centro social cristiano/social demócrata y progresismo frente amplista con el Partido Comunista.

No vamos a hablar de folclore, de música, aunque sí podríamos hablar de lo “folclórico” que se ha puesto nuestro sistema político en los últimos meses de contingencia nacional.

Venimos con un sistema de partidos con una creciente fragmentación, que sólo se ha visto agudizada en el post plebiscito.

La renuncia de Walker, Rincón y otros ex personeros DC, ya anuncian la creación de un nuevo partido, el partido demócrata, que nace en el mismo “espacio” o “barrio” en el que anunciaron los “ex amarillos” que crearán su fuerza política.

Luego de su aparición electoral y teniendo como “clivaje” el plebiscito, empezó a jugar su juego el Partido De La Gente y se ha transformado en el partido bisagra, que, sin ideología clara, se hace querer y ejerce el “poliamor” político para definir su posicionamiento.

Evopoli inicia su ruta con Gloria Hutt como presidenta, quien ya señaló que cualquier pacto futuro o pasado con los republicanos ha sido un “costo para su partido”. Aventurado diagnóstico pues probablemente era el factor diferenciador.

Pero volvamos a los cuatro cuartos. Vamos directo a cuatro bloques, si cuatro bloques. Derecha dura, centro derecha democrática (por así definirla), centro social cristiano/social demócrata y progresismo frente amplista con el Partido Comunista.

Que la nueva constitución -una piedra en el zapato a esta altura-, se haga cargo de cambiar o adaptar nuestro sistema político, sino los “cuatro cuartos” será el trasfondo musical de la ingobernabilidad del folclore político chileno.

Javier Pérez Barrientos

Máster En Comunicación Política. Analista Político y Asesor Internacional

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