Secciones
Opinión

Hoy sabemos

Hoy estamos convencidos de que vivimos un momento crucial, un antes y un después, un cruce político e ideológico sin retorno, un convoy del que no se podrá bajar.

Hoy sabemos que este gobierno no tomó la bandera del 18 de octubre. Hoy sabemos que el actual Presidente asomó su cara para obtener un beneficio político que transformó en algo muy distinto al octubrismo. Hoy sabemos que abrazó el proceso constitucional para dotar de un contenido político a un gobierno que carecía del mismo. Hoy sabemos que el gobierno gira con las velas de cualquier viento que lo azota; las causas sociales, la nueva constitución, la migración, la seguridad, y mañana no sabremos qué.

Hoy entendemos por qué dejó caer como a un animal muerto, o como cual objeto inservible, el proyecto de Constitución que poco tiempo antes dijo abrazar. También entendemos que, para este gobierno, la política y la supervivencia de los Jackson, Boric y demás está por encima de cualquier causa; así como la cantidad de palabras de compromiso que quedarán bailando en el aire, como el gallito de la veleta gubernamental. Hoy entendemos que no hay posición que dure, si no es útil para el día de mañana alcanzar una senaturía, una embajada o algún puesto en un organismo internacional. Hoy entendemos que el esfuerzo es confundir a la gente y seguir emitiendo imágenes subliminales de salchipapas, la bandera nacional y un Boric alterado por la inteligencia artificial y que de perfil se parece a Mujica. De nuevo, no en contenido. Hoy entendemos que esta forma de gobernar se parece en casi todo a una mascarada supuestamente de izquierdas y con sabor cada vez más a ajo y pimentón de derechas.

Hoy estamos convencidos de que vivimos un momento crucial, un antes y un después, un cruce político e ideológico sin retorno, un convoy del que no se podrá bajar. Estamos convencidos de que el giro de la seguridad es tanto un problema nacional como una oportunidad para decir “hasta la vista, baby”, a toda forma de estallido. Hoy estamos convencidos de que el 6 por ciento previsional se irá a los bolsillos de los trabajadores, a su capitalización individual. Hoy estamos convencidos de que el asado elitista en el que ha derivado el proceso constitucional se producirá sin ruido, con el gobierno sirviendo el postre, con un presidente arrodillado llorando. Hoy estamos convencidos de que las 40 horas ocultarán que no se discutirá más de los sueldos de los altos funcionarios y los representantes de la cosa pública. Ahora estamos convencidos de que la vuelta del Frente Amplio, de RD y Convergencia Social, consolidará sin remedio un régimen de injusticias que dijo denostar media hora atrás en la historia de la República.

Hoy creemos que quizás no es demasiado tarde para el valor, para pensar bien cómo seguir durante los tres años que quedan a este mandato, un tiempo que parece va a ser muy largo. Creemos que seguir con la política del camaleón, mimetizándose con cualquier causa, de tiros y troyanos, es inservible para el futuro de la izquierda. Hoy creemos que por este resbalín constituyente e ideológico sólo hay un destino y es el de un nuevo gobierno conservador, algo parecido a Piñera III, una forma de Die Hard, con actores que están sacando la voz, normalizando que sus causas representan la realidad nacional.

Notas relacionadas







Alberto Fuguet:

Alberto Fuguet: "Si hay un escritor en la familia, es porque hay algún problema en esa familia"

Si la amistad entre un hombre y una mujer se midiera por cuantas veces han tenido una conversación, se podría decir que María José Viera-Gallo y Alberto Fuguet son “viejos amigos”. Desde los años 90 han conversado en persona y por chat, en cafés y bares, caminando de día por la Alameda o de noche por Manhattan. Últimamente suelen cruzarse en los pasillos de la Escuela de Literatura Creativa de la Universidad Diego Portales, donde ambos hacen clases. Esta conversación, sin embargo, ocurre por llamada telefónica vía chat Gmail en un afán, dice la entrevistadora, por reencontrarse con la era predigital, off camera, donde se sitúa el último libro de Fuguet: Ushuaia (Tusquets). Una novela, tal como lo describió esta revista, “emocionalmente precisa sobre lo que se arrastra y no se dice, sobre finales y comienzos y sobre dos destinos melodramáticos”.

María José Viera-Gallo

La innovadora propuesta tributaria de Jorge Claro:

La innovadora propuesta tributaria de Jorge Claro: "Hay que pensar fuera de la caja"

El empresario inmobiliario, financiero, agrícola, del reciclaje y las telecomunicaciones, fundador del grupo Prisma, exdueño del Canal del Fútbol, tiene como preocupación principal (“hobby”, dice él) el desarrollo de las políticas públicas. Ha pasado horas, días, meses, calculando una reforma tributaria alternativa. Una que busca recaudar a través del consumo y que reduciría la tasa corporativa del 27% al 10%. Todo eso, dice, sin estresar las cuentas fiscales. “Este sistema que yo propongo no se va a hacer en este gobierno ni probablemente en varios más. Pero al final se va a hacer. Porque a la larga la lógica termina imponiéndose”, dice convencido.

Gabriela Villalobos
El jefe del Partido Sin Filtros

El jefe del Partido Sin Filtros

Aunque ha prometido mejorar las formas, pocos esperan que cambie su estilo atropellado, entre otras cosas porque ha sido exitoso: Poduje es el ministro más conocido y apreciado del gabinete, el que de alguna manera lleva la llama de la esperanza, el único con la energía insultante y combativa que aprendió en Sin Filtros, ese programa de televisión que hoy es el único think tank que sostiene, y al mismo tiempo atormenta, al gobierno.

Rafael Gumucio


Cómo hablar de lo difícil

Cómo hablar de lo difícil

Eso es lo que separa la propaganda de la credibilidad. Un liderazgo puede equivocarse, e incluso impulsar medidas impopulares, pero cuando comunica algo en lo que genuinamente cree y logra explicar con claridad hacia dónde conduce el camino, transmite coherencia.

Foto del Columnista María José Naudón María José Naudón