Secciones
Opinión

Mejora regulatoria: sin dolor no hay progreso

Este ejercicio del sector público de “mirarse a sí mismo” no se debe acotar a la mejora regulatoria. Un sistema de empleo público moderno y eficaz es también parte importante de los esfuerzos por hacer las cosas mejor. Identificar los espacios donde hay exceso de funcionarios como lo haría una empresa en crisis, y también aquellos donde puede haber un déficit de personal que pueda ameritar nuevas contrataciones.

Boric vuelve a referirse a estallido social

Cuando los ingresos de una familia superan sus gastos cotidianos, no suele haber necesidad de revisar en qué se gasta el dinero. Sin embargo, si uno de los miembros pierde su empleo, la pareja debe dialogar sobre cómo ajustar sus finanzas. Esto a menudo implica reconsiderar sus hábitos de consumo: ¿es necesario pagar por siete servicios de streaming? ¿deberían reducir los pedidos de comida a domicilio? ¿tal vez están comprando más de lo necesario?

Algo parecido pasa a nivel de empresas, para nadie es sorpresa que un negocio pujante, con ventas por las nubes hace crecer sus equipos, crea nuevos productos, paga altos bonos a sus ejecutivos y se arriesga con nuevos productos o nuevos proyectos. Sin embargo vienen las crisis, y los atiborrados equipos de trabajo se empiezan a quedar sin tareas, los altos bonos parecen inaceptables en contextos de despidos y el apetito para el riesgo baja.

Bueno, algo parecido le pasa a los países. En un Chile que crecía al 6% y disminuía su pobreza de forma efectiva, sumar leyes, programas e instituciones se podía hacer con total libertad. En el Chile actual, que no crece o lo hace con mucha dificultad, repensar la forma en que hacemos las cosas es un imperativo. Eliminar programas que no funcionan, revisar si las leyes están cumpliendo su propósito, o eliminar regulación obsoleta es fundamental. Eso es lo que hicieron países como España, Portugal o Israel cuando atravesaron condiciones similares a las nuestras.

Este ejercicio del sector público de “mirarse a sí mismo” no se debe acotar a la mejora regulatoria. Un sistema de empleo público moderno y eficaz es también parte importante de los esfuerzos por hacer las cosas mejor. Identificar los espacios donde hay exceso de funcionarios como lo haría una empresa en crisis, y también aquellos donde puede haber un déficit de personal que pueda ameritar nuevas contrataciones. Pero todas ellas basadas en el mérito, en donde se evalúan los desempeños de modo de realmente identificar a aquellos trabajadores que queremos darle más responsabilidades y permitirles crecer en la administración pública y también aquellos que no están a la altura y deben dejar de formar parte de la misma. Eso hoy no ocurre, y se trata de una deuda urgente.

Por eso es importante que el Gobierno haya presentado un proyecto de ley que crea una Agencia de Calidad de Políticas Públicas y Productividad, que viene precisamente a hacerse cargo de una parte del desafío de “introspección”. La otra sigue pendiente y debe integrar el pilar de “modernización del Estado” del Pacto Fiscal que hoy se discute. Finalmente, el desafío será que este auto-análisis genere cambios concretos, que siempre tienen perjudicados. Al igual que la familia que reduce el uso de Uber Eats, repensar cómo hacemos las cosas a veces debe doler, porque sin dolor no hay progreso.

Notas relacionadas







El juego verdadero

El juego verdadero

La revocación de la tarjeta roja a instancias de Donald Trump y las acciones en curso ante el TC chileno, en las que algunos insisten en desconocer autoridad sustantiva a la Constitución, son manifestaciones de un mismo y grave problema. Su simultaneidad no es circunstancial, sino sintomática.

Foto del Columnista Fernanda García Fernanda García

Paloma Valencia, la mujer que decidió dar la batalla

Paloma Valencia, la mujer que decidió dar la batalla

Representa a una generación que no pide permiso para participar en las grandes decisiones ni acepta que las mujeres deban limitarse a los llamados “temas femeninos”. En su venida a Chile, para participar del lanzamiento de Mujeres D, hablará de seguridad, economía, energía, justicia, defensa y relaciones internacionales, las áreas donde tradicionalmente se ha concentrado el poder masculino.

Katherine Echaiz Thiele



Atreverse a ser mujer en ciencias

Atreverse a ser mujer en ciencias

Muchas científicas, periodistas y profesionales abandonan o frenan sus carreras porque no cuentan con tiempo, corresponsabilidad ni redes de apoyo. El talento no desaparece: muchas veces queda atrapado bajo una carga de cuidados que sigue siendo invisible.

Andrea Obaid

Lucy Oporto: una mujer que piensa (demasiado)

Lucy Oporto: una mujer que piensa (demasiado)

Es una de las voces más recurrente para nombrar lo que otros prefieren obviar: suyos son los conceptos de “asonada”, “lumpenfascismo” y “narcofascismo”, acuñados entre 2011 y 2021 para leer la violencia y el avance del crimen organizado. La independencia que defiende le ha costado precariedad económica e incomprensión. En Valparaíso, donde vive, nos recibe y afirma que la búsqueda del conocimiento, la escritura y la cultura son lo único que aún la mantiene viva.

Rita Cox