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Anticomunismo

A tanto llega este anticomunismo interno, que ni medio día duró la idea de Carmona de sumar a la campaña al ex alcalde y último candidato presidencial del partido, Daniel Jadue, aprovechando que ahora que sólo deberá cumplir arresto domiciliario nocturno.

A lo largo de su centenaria historia, el comunismo chileno ha denunciado en innumerables ocasiones que en nuestro país existiría fobia hacia su partido. Una animadversión o rechazo por el solo hecho de existir. Una intolerancia exacerbada. Por cierto, según ellos, siempre injustificada.

A veces, las menos, el alegato ha sido con razón, como por ejemplo a fines de la década del 1940, cuando el gobierno de González Videla dictó la Ley Maldita que, en los hechos, hacía ilegal al partido o, más brutal aún, durante la dictadura de Pinochet en que se torturó y se hizo desaparecer a buena parte de su dirigencia y militancia.

Otras veces, las más, el reclamo ha sido sin sustento alguno y más bien se ha usado como una forma de eludir los temas de fondo, sobre todo cuando de manera, en mi opinión, totalmente justificada se ha puesto en duda el compromiso democrático y el respeto a los derechos humanos del PC, por su constante y vergonzosa defensa a dictaduras y autocracias de izquierda.

Esta dinámica ha sido siempre igual. Por lo general son los partidos de centroderecha –aunque ahora último se ha sumado Tohá y su comando- los que cuestionan al PC por besarle el anillo a Fidel Castro, Hugo Chávez, Nicolás Maduro o Daniel Ortega y claro, la respuesta del partido ha sido la denuncia histriónica de anticomunismo, de persecución, de querer anularlos, borrarlos del debate público o de cancelarlos, como se dice ahora.

Pero estos días ha comenzado a ocurrir algo que ha ido alterando esa lógica. Ha surgido un nuevo estilo de anticomunismo. Bastante inédito y, por lo mismo, sorprendente.

Un anticomunismo interno. Un anticomunismo perpetrado por los propios militantes del PC. De hecho, ejecutado por la mismísima candidata presidencial de la colectividad, Jeannette Jara.

Sí, así como lo lee.

Ni más ni menos que la postulante a La Moneda, que según las últimas encuestas tiene muy buenas chances de ganar la primaria oficialista, ha liderado en las últimas semanas el bloqueo al comunismo, a sus emblemas, a sus figuras.

Ella misma ha sido la primera en hacer todo lo posible por borrarlos, por ocultar todo signo o presencia del partido en el que milita desde que era una adolescente y gracias al cual llegó a convertirse en ministra del Trabajo, luego en figura pública y después en candidata.
Impresionante.

Sólo en los adversarios más enconados del PC uno había visto un intento tan deliberado de omitir a ese partido.

En los spots para la franja electoral televisiva de la candidata no se encuentran en ninguna parte las palabras “partido” ni “comunista”. No aparecen las banderas ni los colores tan característicos de la colectividad. La hoz y el martillo, por cierto, también brillan por su ausencia. No están Marx, Recabarren ni Mao.

¿Gladys Marín? Apenas unos segundos y aludiendo a su condición de mujer. ¿Guillermo Teillier? Ni un instante.

A los parlamentarios que lograron un par de cuadros en pantalla, no se les identifica por su nombre ni menos se alude a su domicilio político.

En el primer capítulo, que sirvió de presentación de Jara, en la enumeración biográfica que se despliega, nada se ve o escucha sobre sus roles o responsabilidades en el PC, sólo hay espacio para reivindicar sus orígenes en Conchalí, sus estudios en la Usach y en la Universidad Central, su historia de mujer de esfuerzo.

A tanto llega este anticomunismo interno, que ni medio día duró la idea de Carmona de sumar a la campaña al ex alcalde y último candidato presidencial del partido, Daniel Jadue, aprovechando que ahora que sólo deberá cumplir arresto domiciliario nocturno.

Y para colmo, cada vez toma más fuerza la idea de que Jara renuncie al partido si se impone en la primaria de fin de mes. Mientras más lejos del rojo intenso, mejor.

Impresentable tanto anticomunismo en pleno siglo veintiuno.

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