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La hora decisiva de Matthei

Todos, de alguna manera, piensan que la verdadera carrera presidencial no empieza cuando se lanza la candidatura. Empieza cuando se sabe quiénes quedan en la papeleta. Eso ocurrirá, precisamente, este lunes, cuando sabremos si la etapa inicial quedó realmente atrás.

Si hay algo que tienen claro en el comando de la candidatura de Evelyn Matthei es que la primera etapa ya ocurrió. Ahora, tienen marcado un hito en el calendario: el lunes 30 de junio. Lo llaman “el verdadero día D”, el momento en que sabrán con qué adversario van a competir. Será el minuto para redefinir su carrera y dejar atrás lo que, en voz baja, se reprochan varios: el tiempo de las señales tibias, de los errores no forzados, del desorden y la improvisación.

Claro que ordenar una campaña con Evelyn Matthei al mando no es tarea sencilla. La candidata, con experiencia de sobra y fuerte instinto político, suele tomar sus propias decisiones, muchas veces sin consultar. Se gobierna sola, repiten en su entorno. Pero incluso entre los más cercanos hay un consenso: estas semanas han sido difíciles y la necesidad de un reordenamiento profundo se volvió ineludible, especialmente después de que las encuestas mostraran a José Antonio Kast superándola. Fue la alerta definitiva.

La campaña necesitaba resetearse.

El primer cambio ocurrió esta semana. En su propia casa, Matthei se reunió con sus alcaldes voceros. Y les anunció que dejarían de ser figuras comunicacionales y se volcarían al terreno. Más calle, más regiones, más contacto ciudadano.

La decisión no es improvisada. Desde antes del lanzamiento oficial de la candidatura se percibía cierta inactividad entre los alcaldes, tensionados por sus propias agendas. Ahora, el mensaje es claro: esta nueva etapa necesita vocerías dedicadas 100% a la campaña, no esfuerzos parciales ni delegados.

Ese cambio de rol es solo una de varias piezas que se están moviendo. Esta semana, por ejemplo, se reactivó el comité político. En una reunión maratónica de cinco horas, pidieron acceso total a la información estratégica: encuestas internas, segmentaciones, planificación territorial. Quieren dejar de operar a ciegas, entender el diseño completo y tener incidencia real. La instrucción fue también redefinir vocerías. Solo dos personas: Diego Paulsen como jefe político y un nombre que, hasta ahora, mantienen en suspenso. Quedó sumamente claro que el esquema disperso de 11 portavoces no iba más.

En el área comunicacional también hubo cambios. La salida de Carla Munizaga -quien lideró el diseño inicial- fue un golpe. Aunque oficialmente se debió a razones personales, en el entorno reconocen que había diferencias estratégicas. Munizaga apostaba por una candidata muy presente en medios. Pero tras algunos traspiés, la lectura interna cambió: menos exposición, más foco.

También hubo errores políticos importantes. Como cuando Matthei habló de pena de muerte y luego remató con que “en todo golpe hay muertos”. El efecto fue devastador. “No se calibró el impacto. Y se reaccionó tarde”, admite una fuente cercana. Otro síntoma: la nula coordinación con figuras clave del sector. El caso más notorio, el del alcalde de La Florida, Daniel Reyes, que arrasó en las municipales y que nadie del comando ha llamado. “Una de las comunas más importantes y cero contacto”, se lamentan incluso dentro del equipo.

Desde hace dos semanas, con el lanzamiento formal de la candidatura, se inició una etapa de reestructuración: nueva jefa de gabinete, renovado equipo de redes, y lógica de trabajo más profesional. Se estableció que el comité político se reunirá todos los martes y habrá encuentros por Zoom cada vez que sea necesario. La consigna es clara: basta de diagnósticos. Es tiempo de ejecución, aunque llora en la campaña un “director de orquesta”, que logre dar instrucciones y “gobernar” a la candidata, un personaje que, al menos hasta ahora, no existe.

Desde el lunes, la idea es mostrar una candidatura con músculo, narrativa y capacidad de gobernar. En la interna lo llaman las “3E”: experiencia, eficiencia y esperanza. Pero también con estrategia: evitar caer en la provocación de José Antonio Kast, que después del lunes saldrá con fuerza a disputarle el liderazgo del sector. La consigna es no dinamitar puentes, pero tampoco dejarle pasar todo.

El resultado de este domingo será clave. Si gana Jeannette Jara, se consolidará una izquierda dura y se abrirá más espacio en el centro. Si gana Carolina Tohá, el escenario será más competitivo. Matthei deberá reafirmar su lugar sin ceder a la polarización, manteniéndose como la carta con gobernabilidad.

En privado, en todo caso, en el comando se repite una frase para bajar la ansiedad: “La gente se queda con la primera lámina”. Se refieren a la encuesta privada de Cadem, donde Matthei en pregunta cerrada gana en todos los cruces. “La elección no es una pregunta abierta. Es una papeleta con nombres reales”, insisten. Todos, de alguna manera, piensan que la verdadera carrera presidencial no empieza cuando se lanza la candidatura. Empieza cuando se sabe quiénes quedan en la papeleta. Eso ocurrirá, precisamente, este lunes, cuando sabremos si la etapa inicial quedó realmente atrás.

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