Secciones
Opinión

Están a tiempo

Las personas con discapacidad y sus familias votan. Son una masa electoral significativa. Hasta ahora, ninguno de los principales candidatos presidenciales ha presentado públicamente un plan sustantivo y actualizado que se haga cargo de esta realidad.

A pocos meses de las elecciones presidenciales, los comandos afinan discursos, levantan banderas y publican programas. Sin embargo, una parte sustantiva de la población sigue fuera del campo visual de quienes aspiran a gobernar: las personas con discapacidad.

Según la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia (ENDIDE, 2022), más de 2,7 millones de personas en Chile viven con algún tipo de discapacidad. Esto representa al 17,6% de la población, una cifra que desborda cualquier categoría de “minoría” y que debería bastar para figurar en el centro de cualquier programa que se reclame democrático.

Y no solo por justicia social o imperativo ético. También por cálculo político: las personas con discapacidad y sus familias votan. Son una masa electoral significativa, organizada en redes y asociaciones que conocen sus derechos y reconocen la omisión.

Hasta ahora, ninguno de los principales candidatos presidenciales —ni Jara, ni Kast, ni Matthei— ha presentado públicamente un plan sustantivo y actualizado que se haga cargo de esta realidad. Ni en salud, ni en educación, ni en empleo, ni en participación política. Solo algunas menciones vagas o promesas heredadas de campañas anteriores. Y eso no basta.

Pero aún están a tiempo. Están a tiempo de integrar propuestas que reconozcan la discapacidad no como una nota al pie, sino como un eje estructural de las políticas públicas. Están a tiempo de hablar con las organizaciones de personas con discapacidad, de estudiar el impacto del diseño universal, de incluir medidas concretas para la inclusión laboral, la accesibilidad urbana y digital, el cuidado, la salud mental, y la autonomía legal. Están a tiempo de entender que sin propuestas claras en esta materia, sus programas siguen incompletos. Los investigadores del área estamos listos para apoyarlos.

Cuando se ignora a un 17,6% de la población, no se está hablando de gobernar para todos. Se está hablando de gobernar para algunos. Chile ya no está para eso.

Notas relacionadas








Cielos en disputa

Cielos en disputa

Más del 50% de las investigaciones astronómicas mundiales se realizan desde observatorios ubicados en nuestro país. El rol de Chile se vuelve crucial en este aspecto, justo en momentos que Estados Unidos admitió poseer sistemas de armas en el espacio. Mirando hacia futuro, nuestros cielos pueden ser sinónimo de riquezas en este nuevo escenario de disputas geopolíticas.

Foto del Columnista Juan Pablo Toro Juan Pablo Toro


La ciudad que queremos

La ciudad que queremos

La infraestructura, cuando se piensa con visión, es una forma de decirle a las personas que importan. Por eso insistimos tanto en la idea de obras de confianza, intervenciones visibles y rápidas que le devuelvan a la gente la fe de que las cosas sí pueden cambiar, y que sirvan para abrir la puerta a las transformaciones más grandes y lentas que toda ciudad necesita.

Foto del Columnista Alejandra Mustakis Alejandra Mustakis