Secciones
Opinión

Miente, miente, miente

Quienes construyeron su relato político denunciando el algoritmo y la posverdad -a veces en giras internacionales financiadas con platas fiscales- terminan usando el mismo reel de quince segundos, el mismo recorte sin contexto, la misma frase que suena a drama y no resiste una lectura básica del Código del Trabajo. Miente, miente, que algo queda.

AGENCIA UNO

En la muy buena serie Ciudad de las Estrellas, la historia se desarrolla en una Unión Soviética con mucha ficción. Moscú lidera la carrera espacial, con espléndidos alunizajes y hasta intentos por llegar a Venus para instalar una base espacial. Esa es la parte fantasiosa o, si usted prefiere, exagerada.

La real -la más dura- es la que muestra a la dictadura comunista de manera idéntica a como fue. Asesina, despiadada, brutal con propios y ajenos, queriéndolo controlar todo, hasta la intimidad de sus “camaradas” y construyendo una mentira tras otra, para no perder el control de la narrativa y, así defender, a como dé lugar, sus fracasados proyectos.

Vaya a saber uno si las exministras Camila Vallejo y Jeannette Jara, ahora que tienen un poco más de tiempo libre, han estado muy pegadas al streaming, pero lo cierto es que se pusieron igual de “creativas” que sus “compañeros” de ficción.

Tanto, que difundieron un video en el que afirman que el gobierno del presidente Kast quiere terminar con la implementación de la jornada laboral de 40 horas -dicho sea de paso, hoy son 42-, siendo que lo único que ha hecho el Gobierno ha sido plantear que, en determinados casos, en acuerdo entre empleador y empleado, las horas de trabajo se podrían calcular de forma distinta, con lo que, eventualmente, llegarían a 52, siendo remuneradas como corresponde.

Hay un detalle que el reel de las exministras omite con la prolijidad de quien sabe exactamente lo que hace. El artículo 31 del Código del Trabajo ya fija en 52 horas semanales el máximo permitido cuando se suman horas extraordinarias. No es una ocurrencia de este gobierno. Es la ley vigente desde hace años.

Ante esto, el ministro del Trabajo, Tomás Rau, tuvo que salir a explicar lo que Vallejo y Jara ya sabían y prefirieron no contar. El gobierno de Kast va a cumplir la ley de 40 horas tal como quedó heredada de la administración anterior. Lo que estudia es promediar ese cálculo en ciclos más largos, para que industrias con una marcada estacionalidad -turismo, agricultura, construcción, etc.- puedan repartir la jornada sin infringir nada. Eso, y no la resurrección de la semana de 45 horas, es lo que sugiere la Mesa de Reactivación Laboral.

Conviene recordar, además, por qué existe esa mesa. El desempleo -en el gobierno de Vallejo y Jara- se disparó y con las mujeres como dolorosas protagonistas. Cuando una economía lleva más de tres años seguidos por sobre el 8 por ciento de desocupación, discutir flexibilidad horaria no es un acto de crueldad patronal, es el mínimo ejercicio de un gobierno que no quiere administrar la precariedad con eslóganes.

La paradoja no es nueva, pero sigue siendo instructiva. Quienes construyeron su relato político denunciando el algoritmo y la posverdad -a veces en giras internacionales financiadas con platas fiscales- terminan usando el mismo reel de quince segundos, el mismo recorte sin contexto, la misma frase que suena a drama y no resiste una lectura básica del Código del Trabajo. Miente, miente, que algo queda. El problema es que, esta vez, el artículo 31 estaba ahí, esperando, para que quedara claro quién mentía.
Ojalá también fuera ficción la facilidad de Vallejo y Jara para mentir, pero todo indica que son de las pocas cosas que se esmeran por hacer con total honestidad.

Notas relacionadas











Miente, miente, miente

Miente, miente, miente

Quienes construyeron su relato político denunciando el algoritmo y la posverdad -a veces en giras internacionales financiadas con platas fiscales- terminan usando el mismo reel de quince segundos, el mismo recorte sin contexto, la misma frase que suena a drama y no resiste una lectura básica del Código del Trabajo. Miente, miente, que algo queda.

Foto del Columnista Juan José Santa Cruz Juan José Santa Cruz