Secciones
Opinión

El principal riesgo: crecer sin empleo

Para un gobierno cuya aprobación cayó por debajo del 30%, la recuperación económica es una oportunidad para remontar. Pero si la recuperación no llega al empleo, le entregará a la oposición el elemento que necesita para reinstalar el encuadre del malestar.

El mayor riesgo sociopolítico del gobierno del Presidente Kast podría llegar junto con su mejor noticia económica. Si en 2027 la economía vuelve a crecer y el empleo no la acompaña, el gobierno habrá cumplido la mitad de su promesa, una parte importante, pero justo la mitad que las personas no sienten en su vida cotidiana. Ese desacople ya aparece en las encuestas.

La encuesta Cadem muestra que el 55% evalúa positivamente la situación económica de las empresas, mientras solo el 43% hace lo mismo con su situación personal y familiar. De hecho, el 53% califica esta última como mala o muy mala. La opinión pública ya distingue dos realidades económicas, una brecha que podría profundizarse con una recuperación concentrada en sectores intensivos en capital.

La misma encuesta explica por qué. Para el 42%, lo más importante que debe hacer una buena empresa es generar empleo; para otro 21%, pagar buenos sueldos. Apenas el 11% menciona la rentabilidad. Las personas valoran a las empresas por lo que aportan a suvida material. Una inversión récord sin un aumento significativo del empleo reforzaría el relato de que el crecimiento beneficia principalmente a las empresas. Hay encuadres que ninguna estrategia comunicacional logra desarmar, porque se alimentan de hechos concretos.

En Enade, el ministro Jorge Quiroz fijó la meta de reducir el desempleo a 6,5% en 2030. El FMI proyecta 8% para ese año y 9,6% para 2027, cuando Hacienda espera crecer 3,3%. Hoy la desocupación llega al 9,8%, lo que equivale a más de un millón de personas sin trabajo, algo que no ocurría desde la pandemia. Mientras la economía esté estancada, el desempleo todavía puede explicarse por la herencia o el ciclo económico internacional. Esa explicación perderá fuerza cuando el PIB comience a repuntar y el mercado laboral no responda con igual rapidez. Desde ese momento, el malestar que hoy se reparte entre distintos responsables comenzará a concentrarse en quien gobierna.

Además, el 84% de la cartera de inversión proyectada al 2030 se concentra en minería, energía y obras públicas, sectores intensivos en capital que pueden elevar significativamente la inversión sin generar un aumento equivalente del empleo a nivel nacional. El principal logro económico del gobierno llegaría a los indicadores mucho antes que al presupuesto de los hogares.

Para un gobierno cuya aprobación cayó por debajo del 30%, la recuperación económica es su principal oportunidad para remontar. Pero si la recuperación no llega al empleo con la misma velocidad, le entregará a la oposición el elemento que necesita para reinstalar el encuadre del malestar y disputarle a la derecha uno de sus principales temas: la gestión económica. El relato de que el crecimiento beneficia a unos pocos instala una percepción de injusticia, y eso es políticamente más dañino que una mala cifra de actividad mensual o trimestral.

Por lo mismo, la meta de desempleo que el ministro Quiroz anunció en Enade es tan decisiva como la de crecimiento. Si se cumple la trayectoria del FMI, la derecha llegará a la presidencial de 2029 con una economía en expansión y un desempleo sobre el 8%. En ese escenario, todo el sector arriesga perder su atributo electoral más valioso: la promesa de haber recuperado el crecimiento del país para todos.

Notas relacionadas








El principal riesgo: crecer sin empleo

El principal riesgo: crecer sin empleo

Para un gobierno cuya aprobación cayó por debajo del 30%, la recuperación económica es una oportunidad para remontar. Pero si la recuperación no llega al empleo, le entregará a la oposición el elemento que necesita para reinstalar el encuadre del malestar.

Foto del Columnista Damián Trivelli Damián Trivelli