No descuidemos a nuestros adultos mayores

El llamado que hacemos es que, en esta época de vorágine de compra de regalos y aglomeraciones en los centros comerciales, hagamos una pausa y reflexionemos, tomando el verdadero sentido de la navidad, que es la importancia del ser humano en nuestra sociedad, a que nos preocupemos por los adultos mayores y por no dejarlos solos.

› Actualizado: 12:29 hrs

Señor director:

Retrocedimos a Fase 2 en la Región Metropolitana y esta medida sanitaria se mantendrá durante la celebración de estas fiestas de fin de año. Y no hay duda que los adultos mayores han sido uno de los grupos más afectados por la pandemia del COVID-19, que azotó al mundo entero durante este 2020.

Al ser población de riesgo, el peligro de contagio al virus los obligó a confinarse en sus hogares particulares o residencias y, muchas veces, en soledad, limitando su contacto físico y social solamente a unos pocos. En el caso de los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM), el contacto con sus personas significativas estuvo supeditado al cumplimiento de protocolos sanitarios, y provistos de toda precaución, se pudieron realizar algunas visitas de sus personas significativas.

La autoridad sanitaria ha concedido un permiso especial para visitarlos durante estas celebraciones en pandemia, lo que probablemente no llegue a concretarse en algunos casos, dejando a muchos de ellos solos. Y esta soledad puede gatillar directamente en su salud emocional, mental y física.

Es de conocimiento general que, para los adultos mayores, el mantener relaciones con sus familiares o personas significativas ayuda de sobre manera en su salud, pues el efecto de perder o no contar con lazos familiares provoca una enorme tristeza que incluso puede traducirse en cuadros depresivos, generando también cambios en sus rutinas diarias.

Gracias a la ayuda del Servicio Nacional del Adulto Mayor, se ha podido entregar una cobertura acorde a lo que se requiere en actividades de mantención física y emocional, pero muchas veces no es suficiente.

El llamado que hacemos es que, en esta época de vorágine de compra de regalos y aglomeraciones en los centros comerciales, hagamos una pausa y reflexionemos, retomando el verdadero sentido de la navidad, que es la importancia del ser humano en nuestra sociedad, a que nos preocupemos por los adultos mayores y por no dejarlos solos, a no descuidarlos y entender que, la compañía, las visitas, los llamados y las muestras de preocupación más aún para aquellos que residen en Establecimientos de Larga Estadía dependientes de Organizaciones Sin Fines de Lucro, es de vital importancia. Y así este año, que ha sido tan difícil para ellos, no lo culminen de peor manera.

Sergio Parra

Director ejecutivo del Consejo Nacional de Protección a la Ancianidad (Conapran)