Secciones
País

Sabat: “Voy a cambiar mi comportamiento, ser más humilde”

Luego que el Tribunal Electoral reconociera su triunfo en las pasadas municipales, el actual alcalde de Ñuñoa se refirió al vuelco en la elección donde derrotó a la que había sido declarada alcaldesa, Maya Fernández.

Sólo 30 votos. Con esa diferencia el actual alcalde de Ñuñoa, Pedro Sabat, se impuso a su contendora Maya Fernández en las elecciones municipales de dicha comuna, según confirmó el Tribunal Electoral luego de hacer el reconteo de votos.

Con el resultado puesto se esperaba la reacción del vencedor. El pasado 28 de octubre asumió su derrota públicamente y ahora se refirió al vuelco en la votación. “Hoy día estamos celebrando. La vida permite tomar revanchas, como en el fútbol”, señaló al iniciar la conferencia de prensa.

Sobre el estrecho margen con que obtuvo el triunfo, Sabat confesó que “hemos escuchado perfectamente lo que nos han querido decir”, refiriéndose al alto porcentaje de abstención.

“Hay gente que no me quiere”, reconoció, y por lo mismo aseguró que “voy a tratar de hacer lo mejor posible como alcalde, como vecino”, agregando que “este privilegio no lo voy a desaprovechar”.

“Ya fui proclamado alcalde y eso no cambia. Sólo hay que acatar lo que diga la justicia. Esto es impugnable”, expresó, enviándole un mensaje a sus contendores: “A los adversarios, no se lo tomen a mal. No nos vamos a reír de ellos”, señaló.

Sabat aseguró que tendrá otra disposición en su nuevo mandato. “Ahora hay que trabajar por la gente. Vamos ponernos a trabajar con ellos, con mucha humildad”, insistiendo que “voy a cambiar mi comportamiento, ser más humilde”.

“Voy a tratar de aprender, intentar soportar un poco más los insultos, cuando me escupan los jóvenes, voy a tratar de no decir lo que les dije. Voy a hacer lo posible por ser mejor alcalde en los próximos 4 años”, confesó.

PALABRAS A MAYA

“No he tenido llamados con ella (Maya Fernández)”, reconoció Sabat cuando fue consultado por si es que se había comunicado con su contendora. “Aquí no sobra nadie, esperaba decirle eso, pero debe estar atareada. De seguro nos vamos a encontrar y podré decírselo personalmente”, agregando que “con ella no me pienso enfrentar, pienso acogerla y espero que ellos me acojan también”.

Sobre la determinación del Tribunal Electoral, el actual alcalde de Ñuñoa señaló que “lo acato con mucha humildad”, agregó, asegurando que conversó con el presidente del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade, para “fijar posturas” respecto a los resultados. “Acá lo importante es que hay una institucionalidad que funciona, transparente. Lo que nos queda es mirar adelante”, detalló.

A modo de reflexión, Sabat consideró que “hay que esperar hasta el último voto y no adelantarse como lo hice yo. Opté por decir lo que dije cuando no habían más mesa por contar. Hoy estamos al otro lado del cuento y la elección la sufrí, la sentí de forma muy diversa”.

Para finalizar, Sabat confesó que “vuelvo a la película ‘Lo que el viento se llevó’, después de todo el drama, el protagonista dice: ‘mañana será otro día’. Arriba los corazones. Desearle a la Maya que le vaya bien en sus próximas aspiraciones electorales”.

Notas relacionadas








Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Amanda Askell: la filósofa que le enseña a pensar a la IA

Si nos imagináramos a la persona que hoy tiene mayor influencia sobre el comportamiento de uno de los sistemas de inteligencia artificial más sofisticados del mundo, probablemente veríamos a un ingeniero frente a una pantalla llena de códigos o a un ejecutivo en una reunión en Silicon Valley. No se nos ocurriría alguien del mundo de las humanidades. Pero la persona en cuestión es exactamente eso: una filósofa de 38 años que estudió en Inglaterra, se doctoró en Nueva York con una tesis sobre mundos con infinitos seres y que explica las ideas más complejas con la misma naturalidad con la que un niño habla de fútbol.

Angélica Errázuriz



Paulina Núñez:

Paulina Núñez: "No hay nada más valiente que lograr acuerdos"

Hace tres meses asumió como presidenta del Senado, y fue la primera mujer de derecha en hacerlo. El proceso de asentamiento en el cargo no ha sido fácil: ha marcado matices con el Gobierno, lo que le ha valido críticas incluso de sus aliados. Pero la representante de la región de Antofagasta dice no temer a la confrontación ni a los vaivenes de la política. Ya ganó, sostiene, su mayor batalla: ser madre. Y eso no le impide proyectarse más allá: asegura que se está preparando por si viene un desafío todavía mayor, la presidencia de Chile.

Daniel Lillo

España, la primavera y la dolce vita

España, la primavera y la dolce vita

Nuestro columnista se fue por un rato a Madrid y Barcelona. Volvió a España para ver y rescatar algo de lo que había dejado allá hace 26 años. Pero entre la Feria del Libro, el nuevo turismo, los escándalos políticos, el Mundial y la visita del Papa, se encontró con otra cosa. Con dos ciudades muy distintas entre sí (lo que siempre se ha sabido), pero sobre todo respecto a lo que ambas eran hace tres décadas.

Rafael Gumucio