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Trump autoriza a empresas privadas a lanzar ciberataques a bandas criminales de otros países

Antes, esta labor era ejecutada únicamente por el gobierno estadounidense.

Una idea que a Donald Trump le venía rondando desde el año pasado terminó por materializarse esta semana. Desde el miércoles, las empresas privadas pueden ejecutar ciberataques a organizaciones criminales extranjeras, bajo supervisión federal.

Antes del memorándum que oficializó esta determinación, el gobierno estadounidense era el que llevaba a cabo sus propias operaciones cibernéticas. Ahora, estas operaciones cibernéticas estarán en manos de empresas y serán supervisadas por el Departamento de Justicia.

Según recoge Bloomberg, existe temor de que estas ofensivas cibernéticas escalen conflictos con otros países. Expertos consultados por el portal especializado Cybersecurity Drive advirtieron que es complejo determinar cuáles grupos criminales tienen afiliación con un gobierno y que ello expone a las empresas a represalias militares equivalentes a aquellas que puede recibir personal gubernamental.

Los defensores, en tanto, apuntan a que contar con mayor cantidad de profesionales extiende la capacidad de Estados Unidos para hacer frente a amenazas cibernéticas. Trump justificó su decisión aludiendo en el memorándum a que “históricamente, las capacidades innovadoras de las empresas estadounidenses se han subutilizado en los esfuerzos por identificar y desarticular las redes criminales que operan en el ciberespacio”.

De todas maneras, ya han trascendido algunos de los lineamientos de este programa. En primer lugar, a las empresas podrán dirigir estos ataques a empresas que cuenten con capacidad cibernética, mantener un depósito en garantía de al menos 1 millón de dólares, sujeto al cumplimiento de acuerdos contractuales y contar con la licencia gubernamental.

Aún hay dudas sobre cómo se evitará que las empresas accedan a datos reservados que los piratas informáticos podrían robar al gobierno estadounidense, ni cuál será el criterio de selección de la administración Trump para seleccionar las compañías o cómo se minimizarán los riesgos de que durante las operaciones se comprometa infraestructura informática de países aliados.

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