Secciones
País

El análisis de Max Colodro y el fin del 'círculo de hierro' de Bachelet: "Es muy fría y siempre opera en función de sus intereses"

“Esto se debe a que es una persona muy insegura, le cuesta mucho hacerse una autocrítica, siempre adjudica a un tercero los errores y los costos los paga su entorno más cercano”, declaró a La Segunda.

El analista político Max Colodro se refirió al cambio de gabinete, el cual estuvo marcado por la salida del ahora ex ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, de La Moneda, el último de los miembros del “círculo de hierro” de la Presidenta Michelle Bachelet que terminó alejándose de Palacio.

Y es que para Colodro, la Mandataria “ella es muy fría y siempre opera en función de sus intereses , más allá de los de un grupo humano. Y cuando esos intereses se ven afectados por otras personas, simplemente corta con ellos”.

“Esto se debe a que es una persona muy insegura, le cuesta mucho hacerse una autocrítica, siempre adjudica a un tercero los errores y los costos los paga su entorno más cercano”, declaró a La Segunda.

Peñailillo se une así al PS Camilo Escalona y a los periodistas Juan Carvajal, Marta Hansen y María Angélica Alvarez, quienes arribaron de la mano de la Presidenta Bachelet en 2005 a La Moneda y que debieron dejar “el segundo piso” en el transcurso del tiempo.

Para el consultor y analista Camilo Feres, esto guarda relación a que la jefa de Estado “recela y desconfía” del mundo político, “y todas estas personas han sido la forma que ella encontró para relacionarse con ellos, pero sufrieron el desgaste de su relación con el sistema político. Por ello terminaron siendo el fusible de una relación que siempre ha sido difícil y finalmente todos los problemas terminaron reventando ahí”.

Notas relacionadas











Los desafíos de densificar

Los desafíos de densificar

Modernizar la OGUC puede remover restricciones que ya no responden a las condiciones demográficas y económicas actuales. Pero antes de anticipar una reactivación masiva o una nueva Estación Central, necesitamos evaluar sus efectos sobre cada comuna. Más que rechazar o celebrar de antemano la modificación, debemos comprender dónde existe demanda, sus externalidades y cómo podrían responder los municipios y desarrolladores.

Foto del Columnista Ignacio Aravena Ignacio Aravena