El pasado miércoles, el servicio del Metro de Santiago se vio interrumpido en las Líneas 4 y 4A, a raíz de elementos incendiarios que fueron arrojados a las vías. Por este hecho, el Gobierno anunció que invocará la Ley de Seguridad del Estado en contra de quienes resulten responsables.
A dos días de lo ocurrido, Carabineros reforzó la seguridad en algunas estaciones del tren subterráneo, particularmente en las zonas más vulnerables.
El general de Carabineros y jefe de la zona Este, Enrique Bassaletti, informó que estos controles se realizarán durante la madrugada y en las horas punta, con el objetivo de “complementar medidas que ya existen”, pero especialmente ante la probabilidad de que ocurran nuevamente eventos como los de esta semana.
A estas rondas se sumaron también dotaciones especiales, como el OS-9, la unidad de Encargo de Vehículos, la Escuela de Adiestramiento Canino y la Escuela de Suboficiales, los que prestarán atención en las zonas más vulnerables de la red, que corresponden a las áreas no subterráneas, a pasarelas, puentes.
Bassaletti precisó que existen 28 pasarelas y 15 puentes en las cercanías de Metro, que serán los lugares donde se podrá mayor presencia policial.