Secciones
País

Piñera confirmó que asistirá al cambio de mando de la presidencia en Brasil el próximo 1 de enero

“Tuvimos una extensa, franca y útil conversación”, afirmó el Mandatario en La Moneda.

Este lunes, durante la firma del proyecto de ley de reforma previsional, el Presidente de Chile, Sebastián Piñera, junto al ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno; el del Trabajo, Nicolás Monckeberg; el ministro secretario general de la presidencia, Gonzalo Blumel; y el titular de Hacienda, Felipe Larraín, afirmó que asistirá a la ceremonia de investidura del presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro.

En rueda de prensa, Piñera confirmó que iría a la ceremonia de cambio de mando del 1 de enero, se refirió a la conversación que tuvo con el ultraderechista tras conocerse su triunfo en el balotaje.

“Tuvimos una extensa, franca y útil conversación”, afirmó el primer Mandatario.

El Presidente insistió en que Brasil “es y debe seguir siendo un importante aliado estratégico” de Chile, lazos que espera se fortalezcan con esta nueva etapa de la política brasileña.

Mencionó que ahora será tarea de Bolsonaro poner en marcha medidas como el acuerdo de libre comercio que ha sido conversado entre las autoridades.

Piñera fue enfático al recordar que durante su primer gobierno sostuvo buenas relaciones con el expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva, y por lo tanto afirmó que esa será la premisa con el ex militar que ahora ocupará la banda presidencial en Brasil.

Además, el primer mandatario bromeó con que podría despedir el 2018 corriendo en la maratón de San Silvestre.

Notas relacionadas








Corresponsabilidad parental: el fin de la inmunidad

Corresponsabilidad parental: el fin de la inmunidad

Para las víctimas de hechos ilícitos cometidos por menores, esto es un cambio sustantivo. Hoy, obtener una reparación real puede ser un camino muy largo: el menor no tiene patrimonio, el padre que convive alega falta de recursos, y el que no convive alega falta de control. El proyecto abre una vía concreta de responsabilidad y, de paso, crea incentivos reales para que los padres se involucren en la vida de sus hijos antes de que ocurra el daño.

Foto del Columnista Isabel Warnier Readi Isabel Warnier Readi