Secciones
País

Clínica Ñuñoa se entregó en comodato al Ministerio de Salud

Estuvo seis años en completo abandono.

Luego de seis años en completo abandono, el concejo municipal de Ñuñoa aprobó entregar la Clínica Ñuñoa en comodato al Ministerio de Salud, quien ya tiene planes para el edificio levantado en 2012 y que aún no se ha puesto en funcionamiento.

En una sesión extraordinaria, a la que también asistió el ministro de Salud, Emilio Santelices, el concejo municipal acordó, con una resultado de 10 votos a favor y una abstención, entregar en comodato a 99 años el hospital clínico a manos del Servicio de Salud Metropolitano Oriente, el que dispondrá diversos servicios en beneficio de la Salud Pública del país.

“Estoy muy emocionado porque este era un sueño muy anhelado por nuestra comunidad durante muchos años. Hoy los ñuñoínos pueden estar muy contentos porque tendrán salud digna, como se merecen”, señaló el alcalde de Ñuñoa, Andrés Zarhi.

Por su parte, el ministro Santelices dijo que “la Clínica Ñuñoa, que después de 6 años de haber estado inhabilitada tomó un rumbo en el cual se va a poder establecer un cronograma de corto plazo la instalación de una serie de servicios que se van a otorgar a la comunidad de Ñuñoa”.

El edificio ubicado en Grecia con Los Jardines tiene una superficie de 17.000 metros cuadrados y el ministerio de Salud tiene un ambicioso proyecto para él que consta de instalar allí el Centro Asistencial de Ñuñoa, un hospital digital con profesionales que interpretarán exámenes de pacientes de cualquier zona del país, además de un Centro de Referencia de Salud (CRS),una central del Samu y un Servicio de Alta Resolutividad (SAR).

Notas relacionadas







El juego verdadero

El juego verdadero

La revocación de la tarjeta roja a instancias de Donald Trump y las acciones en curso ante el TC chileno, en las que algunos insisten en desconocer autoridad sustantiva a la Constitución, son manifestaciones de un mismo y grave problema. Su simultaneidad no es circunstancial, sino sintomática.

Foto del Columnista Fernanda García Fernanda García

Una política de aranceles con realismo fiscal

Una política de aranceles con realismo fiscal

Los economistas no somos profesionales que despierten simpatía: nuestra tarea consiste, casi siempre, en recordar que lo deseable no alcanza para todo, y si se puede lograr, no es al mismo tiempo. No nos corresponde decidir los fines —eso es del terreno de la política— sino advertir las inconsistencias y las consecuencias de cada camino.

Foto del Columnista Hugo Lavados Montes Hugo Lavados Montes