Secciones
País

VIDEO | Así se sintieron las pifias a Piñera desde la cancha del Nacional cuando Paul McCartney dijo “say hello to el Presidente”

El Mandatario también tuvo que enfrentar un hostil recibimiento por parte de algunos asistentes cuando llegó al recinto para presenciar el show del ex Beatle.

Miles de fanáticos llegaron este miércoles hasta el Estadio Nacional para disfrutar el show que Paul McCartney iba a ofrecer. Entre ellos, tal y como se había anunciado se encontraba el Presidente Sebastián Piñera junto a Cecilia Morel y el gabinete de ministros, a quien el Mandatario invitó personalmente.

El ex Beatle, en medio de su presentación, quiso hacer una pausa para saludar al jefe de Estado desde el escenario y junto a los asistentes, pero el recibimiento no fue el que esperaba.

En el segundo en que McCartney lo mencionó, una pifiadera monumental fue la que se escuchó en todo el coliseo de Ñuñoa. “Me gustaría saludar a el Presidente, estamos felices de verlo aquí esta noche. Lo estimamos mucho”, dijo en ese momento, provocando la reacción inmediata del público.

Al darse cuenta de lo que ocurría, incómodo, continuó con el show.

Pero no fue el único momento en que el Mandatario vivió una situación así en el Nacional. Previo a que comenzara el show, cuando llegó junto a la Primera Dama y sus ministros, también fue recibido entre pifias e insultos por parte de quienes ya se encontraban ahí.

Notas relacionadas












Rebaja de impuestos: cómo el gobierno activó el argumento opositor

Rebaja de impuestos: cómo el gobierno activó el argumento opositor

Si la rebaja al impuesto corporativo estuviera condicionada a resultados laborales concretos —alzas salariales reales, nuevos puestos de trabajo o participación en utilidades— esa separación desaparecería. El beneficio tributario y el bienestar del trabajador serían la misma discusión, no dos medidas distintas dentro de un mismo paquete. Un gobierno que de verdad cree que esta medida mejora sueldos y empleo no debería pedirle a la ciudadanía que confíe en la cadena causal.

Foto del Columnista Damián Trivelli Damián Trivelli