A pesar de los intentos de los gimnasios Energy Club por encontrar un inversionista para conseguir una recursos, finalmente no pudo superar su crisis financiera y las peticiones de liquidación de sus acreedores y finalmente tomó la decisión de cerrar sus puertas de manera definitiva.
Esto, luego que la propia empresa informara a sus usuarios que “por motivos operacionales, el club permanecerá cerrado. Agradecemos su comprensión y lamentamos las molestias que esta situación pudiera ocasionar”.
Tras esto, gimnasios Energy envió una declaración pública a Emol detallando que “no representa el inicio de esta historia, sino el punto final de un largo proceso”, haciendo alusión a sus diversos intentos por buscar recursos, los que finalmente no lograron los resultados esperados.
La empresa reconoció que debieron enfrentar una serie de percances económicos, entre los que destacan la pandemia, el cierre prolongado de sucursales, el estallido social, mayores costos operacionales y un mercado más competitivo.
“Mientras existieron alternativas reales de continuidad, la compañía mantuvo su operación y continuó prestando servicios a sus socios”, indicó Energy Club, pero “lamentablemente, dichas alternativas no lograron prosperar, por lo que la compañía ha debido avanzar en esta solicitud de liquidación”.
“Comprendemos la preocupación, incertidumbre y también la molestia que esta situación genera, especialmente en quienes mantenían una relación activa con la compañía y confiaron en Energy durante todos estos años”, agregó la firma, que se despidió recalcando que lamentamos “profundamente haber llegado a este escenario y agradece la confianza de miles de personas que fueron parte de su historia”.