Los enigmas en el Caso Claudia Agüero a un año de su desaparición

La mujer de 35 años salió rumbo a su trabajo a bordo de una micro de la locomoción colectiva, sin embargo, se desconoce dónde descendió del bus y quién o quiénes estarían detrás de su desaparición.

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Claudia Agüero desapareció el 2 de diciembre del año pasado.
Claudia Agüero desapareció el 2 de diciembre del año pasado.
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Un año exacto ha transcurrido desde que Claudia Agüero salió de su casa del sector de Lagunita, en Puerto Montt, en dirección hacia el paradero de la locomoción colectiva que la llevaría hasta su trabajo como asesora del hogar. Sin embargo, la mujer nunca llegó a su destino.

Desde aquel 2 de diciembre las búsquedas en la Región de Los Lagos no han cesado, pese a que la llegada de la pandemia complicó por algunos meses las salidas de los equipos de emergencia, y de los mismos familiares que debieron confinarse junto a todas las dudas que aún rodean a la enigmática desaparición.

Durante los primeros meses de investigación se dieron a conocer diversos antecedentes que dejaron dudas instaladas sobre la posible participación de los jefes de la mujer de 35 años. Esto, luego de que se hallara el celular y la chaqueta de Claudia en un sitio eriazo en las cercanías de la vivienda a la que aquella mañana debía asistir para cumplir sus labores.

Una amiga de Agüero, identificada como Marcela, fue quien reveló un presunto acoso del que era víctima Agüero por parte de su jefe, asegurando que ésta ya no se sentía cómoda trabajando en ese lugar. Sin embargo, el último tiempo también se han levantado sospechas sobre dicha amiga, ya que en sus declaraciones ante la policía ha cambiado constantemente datos y por el momento no ha podido explicar qué hizo durante esa mañana de diciembre en la que se le perdió el rastro a Agüero.

La familia de Claudia sostiene que luego de la desaparición se enteraron, por medio otras personas, que Marcela mantenía una deuda con Agüero por un préstamo.

Marisol Ojeda, cuñada de Agüero, comentó a EL DÍNAMO que conoció a Marcela luego de la desaparición.

“Sinceramente a esa mujer le tengo miedo (…) creo que no es muy buena mujer. Desde que la conocí me pareció raro su actuar”, explica Marisol, destacando que como familia no la consideraban como sospechosa, pero el Ministerio Público el que informó que ella cambiaba constantemente su versión.

Actualmente la indagatoria se encuentra estancada debido a pericias de las que aún no se ha obtenido resultados, como el análisis del celular de la víctima, el que debido al nivel de destrucción en el que fue encontrado impidió que las policías y especialistas nacionales pudiesen extraer la información del aparato, que permitiría saber con quién se comunicó Claudia en su trayecto o hacia donde pudo ser llevada en contra de su voluntad.

El teléfono fue enviado hace meses a expertos en Estados Unidos, dejando abiertas las dudas y sospechas que han mantenido expectantes tanto a la familia de Claudia Agüero, como al resto del país que a través de los medios de comunicación y redes sociales han seguido el caso durante todo el año.

Un año para el olvido

Marisol Ojeda relata que el año que ha transcurrido desde la desaparición ha sido muy fuerte y agotador para ellos como familia, y que esperaban no llegar a esta fecha sin tener certezas sobre lo ocurrido.

“Es un año complejo, cansador y agotador. Un año en el que no tienes respuestas, en el que te acuestas y levantas con las mismas preguntas”, explica Ojeda con angustia.

En ese sentido, destaca que el esposo y padre de los hijos de 12 y 18 años de Claudia, Isio Hernández continúa fuerte en la lucha diaria de sostener a su familia y seguir buscando pistas que lo acerquen a la verdad.

“Él ha estado íntegro, trata de estar bien para sus hijos. Tuvo que volver a su trabajo, porque -entre otras cosas- uno sabe que si no trabaja no va a tener los recursos para cubrir los gastos básicos de los hijos. Él sigue en esta lucha sin descanso, porque los fines de semana continúan las búsquedas (…) este es un año que será para el olvido para nosotros como familia”, agrega Ojeda.

Marisol explica que el hecho de no tener certezas sobre los hechos vuelve todo más complejo. Además, recalca que solo están a la espera de los peritajes al celular de Claudia, los que según la Fiscalía estarían disponibles durante esta semana.

“Ojalá llegue pronto. Nos habían dicho a fines de noviembre, pero ya estamos en diciembre y todavía no tenemos una respuesta satisfactoria para nosotros (…) pero bueno, habrá que seguir esperando, ya esperamos 12 meses, podemos esperar unos días. Esperemos que sea solo unos días, no semanas ni meses”, concluye.

Reactivando la búsqueda

Tras varios meses de pandemia, se conformaron dos grupos que continúan con la búsqueda de Claudia Agüero, los que corresponden a personas que de forma desinteresada han decidido apoyar a la familia en este difícil proceso.

Asimismo, autoridades regionales como la Seremi de la Mujer y Equidad de Género, la Gobernación y el Municipio han decidido sumarse de diversas formas a la ayuda dirigida a la familia. Es así como se han autorizado los recorridos de los grupos de búsqueda por la región.

“Hay personas anónimas, que no conocemos y que nos están ayudando. Yo creo que eso también nos ha mantenido en pie, porque la soledad es el peor enemigo y en este momento nosotros no estamos solos”, comentó Marisol.

Uno de aquellos grupos es “Justicia para Claudia Agüero”, el que ya ha estado por al menos cuatro meses trabajando, mientras que el otro se sumó hace algunas semanas y corresponde al movimiento que se inició en la zona en 2018 por el caso de Sophie, la bebé de un año y 11 meses que murió tras ser brutalmente golpeada por su padre.

La Municipalidad de Puerto Montt interpuso una querella por la desaparición de Claudia Agüero, con el fin de que se aceleren y agilicen las indagatorias. Este miércoles la familia de Claudia realizará una serie de actividades por el año que se cumple desde la desaparición. 

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