La apuesta de Aguas Andinas para 2021: resiliencia del sistema de suministro y generación de empleo

La compañía está desarrollando diversos proyectos que apuntan a reforzar la infraestructura sanitaria y asegurar el abastecimiento de sus usuarios ante episodios climáticos que pudiesen causar interrupciones.

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Planta de tratamiento de aguas. Foto: Agencia Uno.
Planta de tratamiento de aguas. Foto: Agencia Uno.
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Tras cerrar un año 2020 marcado por la realización de obras de ingeniería de gran envergadura e incurrir en inversiones que sumaron un total de $124.620 millones, Aguas Andinas dará paso a un 2021 que contemplará la puesta en marcha de diferentes proyectos, enfocados principalmente en reforzar la producción y el suministro de agua potable para la Región Metropolitana.

“Estamos conscientes de que la emergencia climática es un reto muy significativo para Santiago y que nos desafía a buscar distintas y nuevas alternativas para llevar un suministro seguro, confiable y constante a los hogares de la Región Metropolitana. Para ello, estamos desplegando toda la infraestructura necesaria para reforzar el abastecimiento en distintos sectores de la ciudad, que nos permitan contar con una ciudad cada vez más preparada y resiliente frente a las emergencias naturales”, afirmó la gerente general de Aguas Andinas, Marta Colet.

Dentro de este contexto, se destaca la entrada en operación de la ampliación de la Planta Quilicura, la cual permitirá incrementar la producción de agua en la planta de tratamiento mineral. El proyecto, que beneficiará a cerca de 27 mil personas, involucró una inversión de $4 mil millones.

A esto se suma el proyecto asociado a la Nueva Alimentadora Providencia, cuyo objetivo será reforzar el suministro de agua potable para 85 mil usuarios. En este caso, la inversión fue de $2.950 millones y la puesta en marcha prevista por Aguas Andinas tendría lugar durante el segundo semestre de este 2021.

El Estanque Talagante, con una capacidad de 2.000 m3, es otro de los proyectos que entrará en operación durante este año, específicamente en noviembre. Se trata de una iniciativa que requirió de una inversión de $1.650 millones y que hará posible respaldar el suministro de agua para una población de alrededor de 4 mil personas.

En la segunda mitad de este 2021 también entrarán en marcha las obras relacionadas al Estanque San Enrique, ubicado en la comuna de Lo Barnechea. El proyecto, que involucra dos nuevos estanques de 20.000 m3 y una inversión de $3.300 millones, hará factible fortalecer el abastecimiento de agua potable para un total de 7 mil personas.

Con la pandemia del COVID-19 aún presente, y acorde a su plan de Reconstrucción Verde y Social, Aguas Andinas anunció que, además, seguirá focalizada durante 2021 en contribuir a impulsar la economía y apoyar la generación de empleos. Para ello, a la fecha, ha invertido más de $150 millones, junto con haber detectado oportunidades de inversión por $500 millones para los años venideros, lo que podría traducirse en cerca de 3.500 nuevos puestos de trabajo.

Los hitos de 2020

El protagonismo del COVID-19 durante 2020 obligó a cambiar la manera de operar en diversos ámbitos y a extremar las medidas de higiene y prevención. En el caso de Aguas Andinas, se adoptaron desde un inicio e incluyeron, por ejemplo, la conformación de equipos independientes de trabajo en las plantas de tratamiento de agua potable, con el fin de evitar al máximo los riesgos de contagios y, de haberlos, trazarlos rápidamente y así establecer las respectivas cuarentenas.

Pese a los cambios que impuso la pandemia, la compañía de servicios medioambientales pudo seguir adelante con más de 40 proyectos durante 2o2o, orientados principalmente a contar con una infraestructura más resiliente en la Región Metropolitana, que permita robustecer el suministro de agua potable y hacer frente al cambio climático y sus consecuencias, como son la mega sequía y las lluvias conectivas (causantes de las interrupciones masivas).

Uno de estos emblemáticos proyectos fue Lo Mena- Cerro Negro, cuyos trabajos de construcción se iniciaron en medio de la pandemia e involucran 15 pozos de extracción subterránea, con una profundidad de 300 metros cada uno. La infraestructura, que se espera que entre en funcionamiento en 2022, permitirá reforzar el servicio que se brinda a 400 mil usuarios que viven en las comunas de Puente Alto, La Pintana, San Bernardo y El Bosque.

Específicamente, este sistema operará ante episodios de alta turbiedad en el Río Maipo. De igual manera, el proyecto incluye estanques de regulación, plantas elevadoras y redes de interconexión, con el propósito de apoyar los trabajos dirigidos a la seguridad de abastecimiento que se desarrollan en el sistema de Las Vizcachas.

Otro de los proyectos que pudo seguir su curso pese a la crisis sanitaria fue la modernización de la Planta Padre Hurtado que permitirá asegurar el abastecimiento de agua potable en casos de alta demanda, beneficiando con ello a más de un millón de usuarios repartidos en las comunas de Ñuñoa, Providencia, Las Condes, La Reina, Lo Barnechea y Vitacura.

Además, durante este período, se comenzó a trabajar en el Estanque de San Antonio de 20.000 m3, y gracias al cual se garantizará el suministro de agua potable a 70 mil usuarios, y también en el proyecto asociado a la Planta San Enrique ya mencionado. 

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