Secciones
País

Carlos Chandía se mantiene en estado grave, pero evoluciona favorablemente

El Hospital Herminda Martín de Chillán informó el alcalde de Coihueco y ex árbitro nacional se encuentra sedado y conectado a ventilación mecánica tras el grave accidente automovilístico que sufrió.

Carlos Chandía accidente

El ex árbitro nacional y actual alcalde de Coihueco, Carlos Chandía, se mantiene en estado de gravedad luego de sufrir el jueves un grave accidente automovilístico en la ruta N-49, cayendo la camioneta que manejaba a un costado del camino.

En un nuevo parte médico, el Hospital Clínico ‘Herminda Martín’ de Chillán comunicó que el jefe comunal “mantiene su estado de gravedad, pero se encuentra estable y ha evolucionado favorablemente a las intervenciones realizadas el día de ayer para lograr su estabilización”.

“Actualmente se encuentra sedado, conectado a ventilación mecánica”, agregó sobre el ex juez FIFA.

Para terminar, el recinto asistencial chillanejo anunció que “este reporte será actualizado mañana (sábado), a las 11 horas”.

Cabe señalar que el accidente en que se vio involucrado Carlos Chandía ocurrió a las 8.45 horas de ayer, en el km. 20, sector La Palma de la ruta N-49, que conecta Chillán a Coihueco, cuando perdió el control de la camioneta y se volcó a un costado de la ruta, producto de un desnivel, y chocó con un poste del alumbrado público.

Personal policial de Ñuble reiteró a los conductores que, frente a las condiciones climáticas adversas, realicen sus desplazamientos en las rutas atentos a las condiciones del tránsito, mantengan una distancia adecuada, a una velocidad razonable, prudente y siempre a la defensiva.

Carabineros de la Sección de Investigación de Accidentes de Tránsito, SIAT Ñuble, investiga causas del accidente de tránsito del que fue víctima el alcalde de Coihueco, Carlos Chandía. CARABINEROS

Notas relacionadas







Menos que cero

Menos que cero

Como en el Dilema de los Prisioneros, el Congreso tomó decisiones individualmente racionales que produjeron un resultado que no le sirve a nadie. La batalla reglamentaria en torno a la Ley de Reconstrucción es síntoma de algo más profundo: la fragmentación política acortó los horizontes electorales y convirtió el obstruccionismo en una estrategia viable. El problema no son los jugadores, es el tablero.

Foto del Columnista Kenneth Bunker y Hugo Lavados Kenneth Bunker y Hugo Lavados