Jaime Bellolio, alcalde de Providencia, está conforme con el cierre de año en la comuna. Además de un paquete de más de una docena de obras que buscan mejorar el entorno urbano, en conversación con EL DÍNAMO comenta las cifras de la baja de delitos y los proyectos que apuntan a revitalizar zonas históricas.
Un trabajo conjunto con comunas vecinas, la instalación de cámaras y un plan maestro para recuperar sectores que hace años estaban abandonados son parte de los objetivos que, asegura, permitirán que de aquí a 2027 Providencia viva un verdadero revival.
Un eje clave es el proyecto del nuevo mercado municipal: cocinerías, plaza de abastos, estacionamientos subterráneos y nuevos espacios públicos.
El sueño de Bellolio es que el barrio de la Divina Providencia se consolide como un polo cultural y comercial. En esta entrevista revela los pasos para conseguirlo. “Cuando asumí, este proyecto estaba paralizado por la pandemia. Lo primero fue retomarlo y exponer los nuevos plazos ante el concejo. Pero también, frente a los inversionistas, mostrar que había un plan de recuperación para todo ese eje de Providencia”, explica.
– ¿En qué consiste ese plan?
– Los concesionarios ponen cerca de $12 mil millones en el mercado y nosotros estamos invirtiendo otros $12 mil millones en obras desde Tobalaba a Vicuña Mackenna. Algunas son recursos municipales y otras provienen de la Subdere. Son 17 obras ligadas a seguridad, veredas y recuperación de espacios públicos. Por ejemplo, acabamos de aprobar nuevas obras para el Paseo Las Palmas por $1.200 millones. Se suma la vereda entre Los Leones y Tobalaba, la placa comercial de las torres de Carlos Antúnez y la plaza que está justo bajo la Torre Tajamar. Son muchas obras distintas que implican una recuperación y revitalización de las dos Providencias: la más nueva y la más antigua.
Jaime Bellolio asegura que, si bien en la comuna se había hecho un muy buen trabajo en la recuperación de barrios y plazas, faltaba una mirada integral al eje central. “Había un temor de los vecinos de que a Providencia le pasara lo mismo que a Santiago Centro, es decir, un deterioro urbano y de seguridad”.
El edil reconoce que existe inseguridad, pero que en muchos casos la percepción se amplifica. Estadísticamente, los delitos más graves se concentran los jueves, viernes y sábados entre las cuatro y las seis de la mañana, “pero la percepción de inseguridad se extiende al martes a las ocho de la tarde”.
– ¿Qué es clave para que eso no ocurra?
– La mejor forma de que a Providencia le vaya bien es que a las comunas vecinas también les vaya bien: Ñuñoa, Santiago y Recoleta. La ciudad no funciona según los límites comunales; la gente cruza de una vereda a otra y quiere sentir buena calidad de vida en todos esos espacios. Por eso presentamos este máster de 17 obras: algunas tienen que ver con caminabilidad, otras con cruces, jardines, recuperación de espacios para impedir el comercio ilegal y fiscalización, entre otras medidas.
– ¿Cómo van a prevenir los temas de seguridad en la zona?
– Existe lo que los arquitectos llaman “seguridad natural”, que es la que genera la circulación humana. Cuando los espacios están abiertos, iluminados y son transparentes, entregan seguridad. Eso es justamente lo que hace el mercado hoy, porque abre el sector y permite que ocurran actividades permanentes.
– ¿Qué contemplan mejorar en los espacios aledaños?
– Estamos interviniendo la plaza Juan XXIII, el eje de Luis Middleton, la placa comercial de Carlos Antúnez y mejorando las veredas del poniente de Manuel Montt. Además, para enfrentar el problema de los estacionadores ilegales, vamos a extender la concesión de estacionamientos más allá de las 20 horas, por un tema de seguridad.
– ¿Qué otras medidas han implementado?
– Hemos mejorado la iluminación y casi duplicado la cantidad de cámaras en la comuna. Vamos a seguir en esa línea, a diferencia de lo que ha ocurrido en Recoleta. Todas estas medidas han permitido una baja de 40% en los delitos violentos.
El barrio “divino”
– ¿Qué obras rodearán al mercado?
– El mercado está frente a la Iglesia de la Divina Providencia, que le da nombre a la comuna. Es una zona muy especial para nosotros. El proyecto del mercado será un hit gigantesco en términos de turismo, pero también un punto de encuentro. Queremos que esté inspirado en mercados europeos. El proyecto ganador mezcla referentes como el mercado de San Miguel, la Rambla y el mercado de Lisboa. Tendrá 21 cocinerías, mesas compartidas al centro y locales de abasto permanente.
– ¿Qué otros espacios prevén recuperar?
– Estamos trabajando en la biblioteca, que se agregó al mercado a fines de los años 80. Transitoriamente la vamos a trasladar a Manuel Montt 101, donde tendrá un poco más de espacio. Pero el destino final que nos gustaría es que esté en la Iglesia de la Divina Providencia.
–¿Están negociando con el Arzobispado?
– Sí, el Arzobispado está interesado. Nuestro equipo ya ha ido un par de veces, yo fui a ver el lugar, me reuní con el párroco y conversé con el cardenal Chomalí. Hay interés.
– ¿Cuál es el objetivo de mover la biblioteca allí?
– Hoy es un lugar difícil de transitar, que muchas veces está cerrado, especialmente el ala más cercana a las torres de Carlos Antúnez. Para nosotros sería espectacular poder instalar una biblioteca en esas alas de la Iglesia de la Divina Providencia. Así tendríamos un polo cultural, gastronómico y de entretención, con un valor patrimonial muy fuerte.
Detalles del nuevo mercado municipal
La propuesta de recuperación incluye un mercado Gastronómico. Conjuntamente, en el primer piso se recuperan aquellos locales característicos del barrio como las florerías, pastelerías, heladerías y panaderías. Además, se incorpora una plaza interior abierta que alberga diferentes programas como Mercado de Abastos, ferias, exposiciones, entre otros, a partir de una cuidadosa selección y curatoría de los productos locales.
En el segundo piso se complementan restaurantes que se vinculan al área de mesas y barras ubicadas en el elemento articulador central, que vincula el mercado gastronómico y la plaza exterior. Además, se propone un restaurante de acceso independiente desde Antonio Bellet. De igual forma, se proyecta una terraza sobre la cubierta que enfrenta Providencia, alimentada por los restaurantes del segundo piso.
En los niveles inferiores de los subterráneos (4 niveles) se ubican áreas de servicio propias del mercado y cocinerías (coperías, bodegas, despachos y basura, entre otros), y se estiman 140 estacionamientos vehiculares aproximadamente para el uso exclusivo de la demanda generada por el proyecto, con acceso por Antonio Bellet, debido a su mejor conectividad desde Andrés Bello, evitando así la interferencia con la ciclovía de Santa Beatriz.
El proyecto considera 2 ascensores de uso de servicios, más 2 ascensores de usos público. Las obras del proyecto comenzaron en noviembre de 2025 y se extenderán hasta diciembre de 2027.